Me encontré de pronto con tu pie,
ese pie con las uñas pintadas de esmalte,
esmalte color rojo-fuego.
Sí, me encontré de pronto con tu pie,
tu pie que parecía de escaparate,
escaparate de joyero.
Pie adornado por una pequeña cadena en el tobillo.
Cadena de oro de 24 quilates.
Cadena de minúsculos eslabones alargados.
Eslabones de oro puro.
Puro oro que carecía de valor
al ser comparado con tu piel dorada.
¡La dorada piel de tu pie delicado!
Ese delicado pie que dejaba huella en la arena;
la húmeda arena de ésta desierta playa,
ésta playa en la que me crié,
ésta playa en la que crecí,
y crecí hasta encontrarme con tu pie,
ese pie que en la arena de la playa dejó huella,
huella en la que quedé plasmado
al ser por tu pie pisoteado.
Porque ¿qué fui yo para ti?
para ti que para mí lo fuiste todo:
mi pasión y mi tormento en un solo momento;
¡fugaz momento!
El verdugo que sesgó la corta duración de mi existencia,
mi guadaña...
¿Qué fui yo? ¿Qué fui yo?.
Tan sólo un romántico gusano de playa
que te pasó desapercibido
y por tu pie fue ignorado.
Sí, me encontré de pronto con tu pie,
bueno, más bien con la planta de tu pie,
ese pie que me ha dado la más bella muerte,
una muerte que jamás hubiese imaginado.
ese pie con las uñas pintadas de esmalte,
esmalte color rojo-fuego.
Sí, me encontré de pronto con tu pie,
tu pie que parecía de escaparate,
escaparate de joyero.
Pie adornado por una pequeña cadena en el tobillo.
Cadena de oro de 24 quilates.
Cadena de minúsculos eslabones alargados.
Eslabones de oro puro.
Puro oro que carecía de valor
al ser comparado con tu piel dorada.
¡La dorada piel de tu pie delicado!
Ese delicado pie que dejaba huella en la arena;
la húmeda arena de ésta desierta playa,
ésta playa en la que me crié,
ésta playa en la que crecí,
y crecí hasta encontrarme con tu pie,
ese pie que en la arena de la playa dejó huella,
huella en la que quedé plasmado
al ser por tu pie pisoteado.
Porque ¿qué fui yo para ti?
para ti que para mí lo fuiste todo:
mi pasión y mi tormento en un solo momento;
¡fugaz momento!
El verdugo que sesgó la corta duración de mi existencia,
mi guadaña...
¿Qué fui yo? ¿Qué fui yo?.
Tan sólo un romántico gusano de playa
que te pasó desapercibido
y por tu pie fue ignorado.
Sí, me encontré de pronto con tu pie,
bueno, más bien con la planta de tu pie,
ese pie que me ha dado la más bella muerte,
una muerte que jamás hubiese imaginado.
::