rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
tengo en mí
un cansancio de segundos eternos
vejez de juventud
perdida en hojas blancas.
Praderas que no fueron.
Tengo en mí
los reflejos
donde el mundo adoctrina
la sed de perfección
para matar los sueños.
Pues los días se copulan
de horas sin retorno.
Como cuando acalla el fuego.
Y la pregunta molesta
pues la respuesta se sabe
pero mejor llevarla con uno
ya que su luz no es más que
otra sombra.
un cansancio de segundos eternos
vejez de juventud
perdida en hojas blancas.
Praderas que no fueron.
Tengo en mí
los reflejos
donde el mundo adoctrina
la sed de perfección
para matar los sueños.
Pues los días se copulan
de horas sin retorno.
Como cuando acalla el fuego.
Y la pregunta molesta
pues la respuesta se sabe
pero mejor llevarla con uno
ya que su luz no es más que
otra sombra.