pecadocapital79
Poeta adicto al portal
Ella pincha los condones
y le quita las anillas a mis paracaídas,
a veces confunde la sal y el azúcar,
¿ has probado alguna vez un café salado?
Es como besar a una travesti que se llame estrella.
Ella una vez me leyó un poema,
- ¿ Que coño es esto?
No se parece a Neruda, ni a Becquer, ni a Lorca,
dedícate a otra cosa- Y me besó la frente.
Aquel día supe que era la mujer de mi vida.
Ella colecciona piedras absurdas
de todas las ciudades que visita
tengo brechas de Roma, de Paris, de Viena,
mi cabeza es un viaje interminable.
Algunas veces se rompe como si fuera de vidrio
y yo la armo de pies a cabeza,
me gustan sus trocitos
y cuando dice te amo con la boca torcida
y me exige un masaje que huela a coco
y sepa a lujuria de nata y chocolate.
Ella es todo lo que hubiera detestado si no la conociera
pero un día se plantó en mi casa con el pelo suelto,
una falda que no era falda
y unos zapatos de pisar primaveras,
después de morderme el labio me dijo:
-Me gustan los hombres que solo hablan
cuando tienen algo que decir-
A veces cuando terminamos de follar
le digo que la quiero
y todo los demás es silencio.
y le quita las anillas a mis paracaídas,
a veces confunde la sal y el azúcar,
¿ has probado alguna vez un café salado?
Es como besar a una travesti que se llame estrella.
Ella una vez me leyó un poema,
- ¿ Que coño es esto?
No se parece a Neruda, ni a Becquer, ni a Lorca,
dedícate a otra cosa- Y me besó la frente.
Aquel día supe que era la mujer de mi vida.
Ella colecciona piedras absurdas
de todas las ciudades que visita
tengo brechas de Roma, de Paris, de Viena,
mi cabeza es un viaje interminable.
Algunas veces se rompe como si fuera de vidrio
y yo la armo de pies a cabeza,
me gustan sus trocitos
y cuando dice te amo con la boca torcida
y me exige un masaje que huela a coco
y sepa a lujuria de nata y chocolate.
Ella es todo lo que hubiera detestado si no la conociera
pero un día se plantó en mi casa con el pelo suelto,
una falda que no era falda
y unos zapatos de pisar primaveras,
después de morderme el labio me dijo:
-Me gustan los hombres que solo hablan
cuando tienen algo que decir-
A veces cuando terminamos de follar
le digo que la quiero
y todo los demás es silencio.