Sabemos que precisas escucharte,
sentir el paradigma de tu voz.
Veremos que la vida es para dos
y cruel cacofonía en estandarte.
Preguntas a los cielos por la puerta
que guarda paraísos enconados:
Destino que se rifa con los dados
en pauta que se llega cuasi muerta.
Anhelas esconderte tras vestuarios
de fiestas taciturnas con extraños.
Buscando resarcirte de los daños
sufridos en los tiempos de corsarios.
Entiende mi princesa de las musas
que llevas los destinos confinados
en toda la extensión de condenados
prendidos a las faldas que rehúsas.