No es tu cuerpo el que me falta,
Ni el que desearia ahora, precisamente.
No son tus cabellos suaves, ni tu perfume de mujer.
Inigualable.
No es tu voz, ni tus manos,
no es tu mirada desafiante.
Ni siquiera tus preguntas elementales,
sobre la vida y la muerte.
Sin embargo esta noche es diferente.
Algo en el aire te recuerda, te reconoce.
Estás aquí en el cuarto, aun no has partido.
Se siente tu presencia, en el silencio.
Alguien me empuja a tomar tu foto,
aquella que guardo en el armario.
Siento mis manos que se apresuran,
pero prefiero evitar los desengaños
Que importa tu ausencia eterna desde las eternidades.
Que importa hoy si ya estas lejos.
De mi, de la tierra, de tu espejo.
Hoy tan solo me reflejo en él, como tu lo hacias hace tiempo.
Ni el que desearia ahora, precisamente.
No son tus cabellos suaves, ni tu perfume de mujer.
Inigualable.
No es tu voz, ni tus manos,
no es tu mirada desafiante.
Ni siquiera tus preguntas elementales,
sobre la vida y la muerte.
Sin embargo esta noche es diferente.
Algo en el aire te recuerda, te reconoce.
Estás aquí en el cuarto, aun no has partido.
Se siente tu presencia, en el silencio.
Alguien me empuja a tomar tu foto,
aquella que guardo en el armario.
Siento mis manos que se apresuran,
pero prefiero evitar los desengaños
Que importa tu ausencia eterna desde las eternidades.
Que importa hoy si ya estas lejos.
De mi, de la tierra, de tu espejo.
Hoy tan solo me reflejo en él, como tu lo hacias hace tiempo.
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