daniel amaya
Poeta fiel al portal
A mis tiempos le sobra lasitud
en el tramo espinoso de soledad,
el sol es escaso sin la virtud
del silencio que se fecha solo,
en tierras andinas la lluvia
se asemeja a vestidos antiguos,
todo por cuanto los cauces
cosquillearon de sangre los lechos
siguen en dolor cada lágrima brotada,
tal vez el dolor más grande no se olvida
en recuerdos extintos su ceniza se fecha
y resurge desde el viento frío de los Andes.
Quisiera bordear fachadas añejas
del tiempo incorrupto,
a veces el misterio inhóspito
retorna aves desde túneles oscuros,
a esta hora las fuerzas tantean
lo necesario,
pero tu…
¡tuve que atravesar mi vida
para encontrarte!
¿Qué posibilidad había?
En caminos del destino
las piedras son trampas,
y las cuerdas del mundo
se lían en conjuros perfectos…
Tuve que encontrarte a ciegas
aun por encima de la vida mía,
los muros secuestran probabilidades
tal vez la materia es una muralla
de la piel con fuego vivo,
y los espíritus se acentúan en estrellas
sobre el mundo,
en el amor el infinito es libre para todos
y el mundo pequeño para amar.
Sentado acongojado respiro
y por la ventana hacia el horizonte
la oscuridad que identifico a lo lejos
determina en mi corazón un lugar hacia ti,
siempre…
en el tramo espinoso de soledad,
el sol es escaso sin la virtud
del silencio que se fecha solo,
en tierras andinas la lluvia
se asemeja a vestidos antiguos,
todo por cuanto los cauces
cosquillearon de sangre los lechos
siguen en dolor cada lágrima brotada,
tal vez el dolor más grande no se olvida
en recuerdos extintos su ceniza se fecha
y resurge desde el viento frío de los Andes.
Quisiera bordear fachadas añejas
del tiempo incorrupto,
a veces el misterio inhóspito
retorna aves desde túneles oscuros,
a esta hora las fuerzas tantean
lo necesario,
pero tu…
¡tuve que atravesar mi vida
para encontrarte!
¿Qué posibilidad había?
En caminos del destino
las piedras son trampas,
y las cuerdas del mundo
se lían en conjuros perfectos…
Tuve que encontrarte a ciegas
aun por encima de la vida mía,
los muros secuestran probabilidades
tal vez la materia es una muralla
de la piel con fuego vivo,
y los espíritus se acentúan en estrellas
sobre el mundo,
en el amor el infinito es libre para todos
y el mundo pequeño para amar.
Sentado acongojado respiro
y por la ventana hacia el horizonte
la oscuridad que identifico a lo lejos
determina en mi corazón un lugar hacia ti,
siempre…
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