Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Metida en su burbuja maldecía
a muchos bebedores de la noche
por su falta de amor, sin empatía.
Apenas la montaban en su coche
aunque ella por honor lo merecía,
y para nadie tuvo un mal reproche.
Conforman su figura deliciosa
un cuerpo cristalino y chispeante
y un cuello prolongado harto elegante,
brindándole su imagen más rumbosa.
Con un poco de vino es revoltosa,
y si se muestra fría es delirante
sin alcanzar el grado de excitante.
Señores: ¡Aquí está la gaseosa!
a muchos bebedores de la noche
por su falta de amor, sin empatía.
Apenas la montaban en su coche
aunque ella por honor lo merecía,
y para nadie tuvo un mal reproche.
Conforman su figura deliciosa
un cuerpo cristalino y chispeante
y un cuello prolongado harto elegante,
brindándole su imagen más rumbosa.
Con un poco de vino es revoltosa,
y si se muestra fría es delirante
sin alcanzar el grado de excitante.
Señores: ¡Aquí está la gaseosa!