Tengo miedo de no volver a encontrarme con tus ojos, de perderme tu sonrisa para siempre y ahora que me enseñaste a pronunciar tu nombre mientras duermo, no puedo olvidarlo cuando estoy despierta. No es que te deje libre por capricho ni que me aleje de ti sin despedirme, no pretendo perdernos en la infinita oscuridad de lo incierto, ni en la premura de decirnos te amos son sentido, ni en la distancia que separa tu mano de mi mano. Pretendo que no haya daños, que no haya escusas, pretendo que la separación nos una mas que el reencuentro, y que el reencuentro no nos separe nunca.