PANYU DAMAC
Poeta asiduo al portal
I
Hay mirada
desde la penumbra,
y por más intenso
que el brillo fuese
no lo cambiaría
no cedería el secreto
que a expensas se hizo
de callar el silencio
Hay insigne valor
en dar crédito al ruido
cuanto no más
en defender algún sentido
con sombrero puesto
cambimbando soles
a la espera de un adelanto
que sirviera de revelación al momento
Hay distracción
por anidar fuera del sueño
pero más por confiar en los ojos
madre oportunidad
dejar pasar la vida
sin atreverse a ir del todo
Hay convencimiento
un pacto de sangre
entre dos hermanas
de no dejar de ser
cada una
fuerza durante la compenetración
alianza que impide
que se pierdan de vista
II
Pacto entre ellas
antes que mencionarlas
se enculebraría el movimiento
se aparejarían los extremos
Ovípara estrella
inmedible en su mota
pensar en grande
mientras más diminutos los detalles
Fondo creación
matriz de un conducto
de permanente espaciación
Cortas para el conocimiento
más ligeras de lo imaginable
divino contrapeso
máximo reflujo
por el sargassum que crece
a expensas de ambas
alimentándose la una de la otra
en paradisíaco vaivén
han sobornado desde siempre al pulso
entregándolo a la música del sexo
a cambio de toda la energía que esconde
Aman las dos
con desigual intensidad
sin tener como abarcarse
sin poder evitar
presenciarse como extrañas
descubrirse invadidas
III
Solo esculpida
palparás la ignición
en piedra ennegrecida
por poderosa decisión
Arde la brasa
en un punto
incapaz de quemar la pupila
prospera el resquicio
cuanto más honda coincidencia
en abisal contraste
desafora el claro
fuera de los límites
de la relativa dependencia
indefinible observancia
aunque lógica la confusión
por saberse imposible fuera
Amarillo ciego
traes de vuelta el resto de los colores
guardados por su sombra
imprimes el Araguaney
al florido encandilamiento
que ilumina otros paisajes
Frágil frontera
por la hostilidad protegida
ese es el rasgo
con el cual se traza
una dimensión de la sonaja
Hija de la luz
antes que nada
en nicho del fulgor
en off terminó amada
Hay mirada
desde la penumbra,
y por más intenso
que el brillo fuese
no lo cambiaría
no cedería el secreto
que a expensas se hizo
de callar el silencio
Hay insigne valor
en dar crédito al ruido
cuanto no más
en defender algún sentido
con sombrero puesto
cambimbando soles
a la espera de un adelanto
que sirviera de revelación al momento
Hay distracción
por anidar fuera del sueño
pero más por confiar en los ojos
madre oportunidad
dejar pasar la vida
sin atreverse a ir del todo
Hay convencimiento
un pacto de sangre
entre dos hermanas
de no dejar de ser
cada una
fuerza durante la compenetración
alianza que impide
que se pierdan de vista
II
Pacto entre ellas
antes que mencionarlas
se enculebraría el movimiento
se aparejarían los extremos
Ovípara estrella
inmedible en su mota
pensar en grande
mientras más diminutos los detalles
Fondo creación
matriz de un conducto
de permanente espaciación
Cortas para el conocimiento
más ligeras de lo imaginable
divino contrapeso
máximo reflujo
por el sargassum que crece
a expensas de ambas
alimentándose la una de la otra
en paradisíaco vaivén
han sobornado desde siempre al pulso
entregándolo a la música del sexo
a cambio de toda la energía que esconde
Aman las dos
con desigual intensidad
sin tener como abarcarse
sin poder evitar
presenciarse como extrañas
descubrirse invadidas
III
Solo esculpida
palparás la ignición
en piedra ennegrecida
por poderosa decisión
Arde la brasa
en un punto
incapaz de quemar la pupila
prospera el resquicio
cuanto más honda coincidencia
en abisal contraste
desafora el claro
fuera de los límites
de la relativa dependencia
indefinible observancia
aunque lógica la confusión
por saberse imposible fuera
Amarillo ciego
traes de vuelta el resto de los colores
guardados por su sombra
imprimes el Araguaney
al florido encandilamiento
que ilumina otros paisajes
Frágil frontera
por la hostilidad protegida
ese es el rasgo
con el cual se traza
una dimensión de la sonaja
Hija de la luz
antes que nada
en nicho del fulgor
en off terminó amada