En la tarde nublada
suspira mi corazón.
Espero impaciente
el rayo de sol
que saque mi sonrisa
a la amplia mañana.
A veces
entra la luz
posándose en la mesa de madera
haciendo brillar sus viejas tablas,
dejándome soñar
con el sol olvidado
de mi casa en Se villa.
La primavera es distinta
en el norte que en el sur,
y siempre con flores.
suspira mi corazón.
Espero impaciente
el rayo de sol
que saque mi sonrisa
a la amplia mañana.
A veces
entra la luz
posándose en la mesa de madera
haciendo brillar sus viejas tablas,
dejándome soñar
con el sol olvidado
de mi casa en Se villa.
La primavera es distinta
en el norte que en el sur,
y siempre con flores.