Jesús Cáñez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La marcha de Zacatecas
resuena con esplendor,
a niños al por mayor
les tiemblan las piernas chuecas;
aquéllos haciendo muecas,
aquéstos se ven tarados,
mas todos están formados.
¡Izquierda...uno, dos, uno!
(Les grita el prefecto Bruno)
los pasos ya están marcados.
El cívico patio canta
el gran Himno Nacional,
la escuela dos federal
portando en alto su manta
del asta ya la levanta
y un niño perdido ve
¡qué sé yo, yo no lo sé!
yo pienso a la abanderada
que dice desfachatada:
-"¡avanze, primero "B"!"-
resuena con esplendor,
a niños al por mayor
les tiemblan las piernas chuecas;
aquéllos haciendo muecas,
aquéstos se ven tarados,
mas todos están formados.
¡Izquierda...uno, dos, uno!
(Les grita el prefecto Bruno)
los pasos ya están marcados.
El cívico patio canta
el gran Himno Nacional,
la escuela dos federal
portando en alto su manta
del asta ya la levanta
y un niño perdido ve
¡qué sé yo, yo no lo sé!
yo pienso a la abanderada
que dice desfachatada:
-"¡avanze, primero "B"!"-