Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
Después de siglos,
en dicho cuerpo,
perdió el sentido,
de lo perverso.
Un acelerón,
de adrenalina,
cuando conoció,
aquella tierna niña.
La princesa de otoño,
y lo sobrenatural,
se cerraron sus ojos,
y el la quiso besar.
Después de tanto,
conoció un alma pura,
deambulaba penando,
y ella redimió su culpa.
Como despertar,
sentidos entumidos,
belleza inocencia,
tocar ese raro brillo.
La princesa de otoño,
y el deseo escondido,
la nueva luna enmarca todo,
ilusión un romance prohibido...
en dicho cuerpo,
perdió el sentido,
de lo perverso.
Un acelerón,
de adrenalina,
cuando conoció,
aquella tierna niña.
La princesa de otoño,
y lo sobrenatural,
se cerraron sus ojos,
y el la quiso besar.
Después de tanto,
conoció un alma pura,
deambulaba penando,
y ella redimió su culpa.
Como despertar,
sentidos entumidos,
belleza inocencia,
tocar ese raro brillo.
La princesa de otoño,
y el deseo escondido,
la nueva luna enmarca todo,
ilusión un romance prohibido...