Poetakz
Poeta recién llegado
La princesa se ha quedado dormida de repente.
Nadie ose interrumpir su estado semi-inerte,
que no se oiga siquiera el rumor de copas de àrboles,
que callen esta noche los grillos estridentes.
Dormida la princesa està sobre sus libros,
el cansancio ha llegado a besarle los pàrpados,
ha cerrado sus ojos y se fue con Morfeo,
su alma, por un tiempo està en un sitio màgico.
Duerme profundamente la inocente princesa,
pueden hacerse pausa por ahora sus materias.
Que no interrumpan su sueño nùmeros ni elementos,
que no le murmure nada el libro bajo su cabeza.
Dejen, obligaciones, que la princesa duerma;
la noche entera estuvo en vela y estudiando.
Que recupere el ànimo su rostro de muñeca,
no la molestes, Iquelo, en su sueño preciado.
Merecido tiene ya el descanso que requiere.
La princesa està dormida, nadie ose despertarla.
Que despierte cuando quiera, cuando deba, no ahora.
Y que nadie a mì me robe la dicha de contemplarla.
Nadie ose interrumpir su estado semi-inerte,
que no se oiga siquiera el rumor de copas de àrboles,
que callen esta noche los grillos estridentes.
Dormida la princesa està sobre sus libros,
el cansancio ha llegado a besarle los pàrpados,
ha cerrado sus ojos y se fue con Morfeo,
su alma, por un tiempo està en un sitio màgico.
Duerme profundamente la inocente princesa,
pueden hacerse pausa por ahora sus materias.
Que no interrumpan su sueño nùmeros ni elementos,
que no le murmure nada el libro bajo su cabeza.
Dejen, obligaciones, que la princesa duerma;
la noche entera estuvo en vela y estudiando.
Que recupere el ànimo su rostro de muñeca,
no la molestes, Iquelo, en su sueño preciado.
Merecido tiene ya el descanso que requiere.
La princesa està dormida, nadie ose despertarla.
Que despierte cuando quiera, cuando deba, no ahora.
Y que nadie a mì me robe la dicha de contemplarla.