Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
A la vera del camino
a un hombre pude encontrar.
Su mirada fija de mí no quería quitar.
Mitad acertijo en su reloj contaba
los minutos de sonrisas
que de nervios me sacaba.
Midiéndome zapatillas de cristal y de plata.
Narraba cuentos color escarlata.
Hacia poesía, leyendas y fábulas
pintando montes del matiz de la plata.
Una nube azul, otra mas blanca.
Sin importarme mucho, él solo me ansiaba,
me dejé arrullar en sus brazos de ganas,
de caricias he ilusiones que tanto necesitaba.
Y uno a uno fueron pasando mis sueños.
Y al despertar aún divagando me encontraba
en la fantasía del príncipe
y una princesa encantada.