Omnis
Poeta fiel al portal
Admiro esta fugaz tarde
ahora que purasangre corro
con mi piel en fogoso alarde
por campos de trigo voy al socorro,
oyendo tus anhelos mi damisela
inflo mi pecho devoto,
te abalanzas abrazándome coqueta
a lo que yo respondo
con más que valiente fineza.
A sonrisas deseosas te me apegas
comenzando nuestro paseo
y yo galopa que galopa a tu beta
de pelo brilloso que me regala tu deseo,
¡ves! mi cuerpo entero se inquieta
a juntar nuestros ojos
en sus lagos perezosos,
estos en sosiego acortan su distancia
asiéndose a su cósmica y negra ignorancia.
A la par escucho bocas secas
pidiendo a gritos su sabia
en este sincero abrazo que se acerca,
mas todo parece bello teatro,
tanta maravilla debe ser treta,
de pronto sospecho de una cruel careta
en razón que se osa a invadir mi descanso,
me pregunto si esto es fantasía,
¿sois solo musa onírica en esta vida mía?.
La noche se me pone fría
a lo mejor perdí mi lucidez,
ay, ya sé, ay, ¡nooo, otra vez!
este sueño pues a embriagarme regresó
con su vino de fugaz sepa,
más alternativa ya no me dejó
tan solo que doña vigilia me juzgue a sus pies,
¿porque todo era al revés?
¿acaso es castigo anhelar tu tez?.
ahora que purasangre corro
con mi piel en fogoso alarde
por campos de trigo voy al socorro,
oyendo tus anhelos mi damisela
inflo mi pecho devoto,
te abalanzas abrazándome coqueta
a lo que yo respondo
con más que valiente fineza.
A sonrisas deseosas te me apegas
comenzando nuestro paseo
y yo galopa que galopa a tu beta
de pelo brilloso que me regala tu deseo,
¡ves! mi cuerpo entero se inquieta
a juntar nuestros ojos
en sus lagos perezosos,
estos en sosiego acortan su distancia
asiéndose a su cósmica y negra ignorancia.
A la par escucho bocas secas
pidiendo a gritos su sabia
en este sincero abrazo que se acerca,
mas todo parece bello teatro,
tanta maravilla debe ser treta,
de pronto sospecho de una cruel careta
en razón que se osa a invadir mi descanso,
me pregunto si esto es fantasía,
¿sois solo musa onírica en esta vida mía?.
La noche se me pone fría
a lo mejor perdí mi lucidez,
ay, ya sé, ay, ¡nooo, otra vez!
este sueño pues a embriagarme regresó
con su vino de fugaz sepa,
más alternativa ya no me dejó
tan solo que doña vigilia me juzgue a sus pies,
¿porque todo era al revés?
¿acaso es castigo anhelar tu tez?.
Última edición: