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No te preocupes que es imposible que se presente ante ti, ya que nunca saldrá de la tumba espejo que la mantiene presa. Gracias por tu comentario. Un abrazo.¿Te he dicho que soy pelín miedosa? jajajajjaja
Ahora en serio... Me encanta esa manera tuya de envolver tus relatos. En el fondo me da pena la niña pero si se me presenta la muerta sería yo!!
Besos y estrellas amigo;
Eva
Gracias mi querida amiga verito por tu fidelidad con mis letras. Celebro que te haya gustado. Un beso.Siempre que leo sus escritos
hay un algo que me atrapa,
y es ese interés de querer saber
que sucede mientras leo.
Mis más sinceras FELICITACIONES
y reputación merecida, muy merecida.
Besitos desde BOLIVIA.
Gracias amiga Rosalinda, un abrazo.Como siempre su imaginacion desbordada estrellas y repunt.
Gracias Pedro, celebro que te haya gustado. Un abrazo.Muy buen micro, sobre como posiblemente se desarrolle los sentimientos de anhelo en una existencia paralela.
Saludos y estrellas.
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El nombre se lo debo a mi madre; me puso el mismo de su progenitora, Caitlin. El primer apellido lo heredé de mi padre, Cook; y con ese nombre se dirige a mí la señorita Adeline, la maestra: Caitlin Cook. Casi siempre estamos tristes la señorita Adeline y yo. Siempre estamos jugando, pero esos juegos no nos alegran. Jugamos a que estamos vivas, pero nos entristece saber que además de mentira, es imposible volver a la vida. Veo a mamá, pero ella no puede jugar conmigo, ya que pertenece a otro mundo. Intento hablar con ella, pero no me escucha. Soy Caitlin Cook, prisionera de la muerte. No tengo miedo, pero me gustaría volver a tener ojos de nuevo, como cuando vivía con mamá en la casona grande junto al río.
Eladio Parreño Elías
18-Febrero-2012
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El nombre se lo debo a mi madre; me puso el mismo de su progenitora, Caitlin. El primer apellido lo heredé de mi padre, Cook; y con ese nombre se dirige a mí la señorita Adeline, la maestra: Caitlin Cook. Casi siempre estamos tristes la señorita Adeline y yo. Siempre estamos jugando, pero esos juegos no nos alegran. Jugamos a que estamos vivas, pero nos entristece saber que además de mentira, es imposible volver a la vida. Veo a mamá, pero ella no puede jugar conmigo, ya que pertenece a otro mundo. Intento hablar con ella, pero no me escucha. Soy Caitlin Cook, prisionera de la muerte. No tengo miedo, pero me gustaría volver a tener ojos de nuevo, como cuando vivía con mamá en la casona grande junto al río.
Eladio Parreño Elías
18-Febrero-2012
jajajaj, amiga, me has hecho reÍr, yo tambiÉn conozco a algunos a los que me gustarÍa darles algÚn susto. Un abrazo y gracias por venir.yo no se si cuando me muera recordaré cuando estaba viva, pero si me dejan los jefes,
me gustaría estar siempre pendiente de las personas que quiero y velar por ellas y a las que quiero menos,
pues darles algún sustillo, pero de buen royo...
Besos mi allan poe particular.
Gracias Pedro, me alegro que te haya gustado. Un abrazo.Muy bueno Dulciniste, me gustó leerte. Saludos.
Gracias amiga Nancy por tu fidelidad. Me alegra que te gusten mis escritos. Un abrazo.Si amigo como puedes no lo sé pero tu imaginación es sorprendente. No me canso de leer tus historias tan amenas. Gracias por compartirlas y por el disfrute de las mismas. Te seguiré leyendo. Un abrazo.
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