Adrian Gerardo
Poeta fiel al portal
He llevado el prisma que conozco, a las veredas día a día, he probado cada gusto de helado por vivir nuevas sensaciones, he leído algunos libros coloreando la existencia con aromas de otras estrellas, he muerto muchas veces con el ruido del gentío, mas he renacido como el fénix con esa música que no tiene notas, esa que algunos llaman silencio.
Mi corazón sereno sin pesares de objetivos, ya no anhela cariños mendigos, pues se ha liberado de las ataduras caprichosas creyéndolas necesarias, para latir por un día digno.
He seguido el consejo de las luces en un camino pleno de signos, me enamoro un poco infinitamente del misterio tras la pagina, perfumada de sauce y pubertad.
Me pregunto que ha sido de mi, percibo la escultura esfumada en los bordes donde la lógica solo puede castrar, la realidad más abundante, que hermosa odisea es esta, de la que nadie sabe nada y todos son participes, prana, prana, prana, vuelve a crear esos árboles de xenón, mendigo y rey en relojes y suspiros.
Mi corazón sereno sin pesares de objetivos, ya no anhela cariños mendigos, pues se ha liberado de las ataduras caprichosas creyéndolas necesarias, para latir por un día digno.
He seguido el consejo de las luces en un camino pleno de signos, me enamoro un poco infinitamente del misterio tras la pagina, perfumada de sauce y pubertad.
Me pregunto que ha sido de mi, percibo la escultura esfumada en los bordes donde la lógica solo puede castrar, la realidad más abundante, que hermosa odisea es esta, de la que nadie sabe nada y todos son participes, prana, prana, prana, vuelve a crear esos árboles de xenón, mendigo y rey en relojes y suspiros.
Última edición: