Nommo
Poeta veterano en el portal
No sé por dónde empezar...
¡ Ah, sí ! Yo soy Martínez.
Tú eres pianista y fabricas adoquines.
Para las calzadas y vías públicas peatonales.
Entonces, nos encontramos amurallados.
Nos encontramos bajo techo, y dentro de nichos, pues estamos criando malvas.
¡ Lo recuerdas ! Fuimos bravos, como los toros.
Pero ya nos dieron nuestro merecido.
Una estocada hasta el centro del tórax.
Qué tiempos, aquéllos...
¿ Sabes que estuve con tu mujer, durante nueve semanas y media ?
Era... ¿ Cómo se llamaba ? Cindy Crawford. No, espera, Julia Roberts.
¡ Ah, ya ! Kim Bassinger.
No me abofetees la otra mejilla, pues te pondré la zancadilla.
¿ Qué ? ¿ Cómo que mis hijos son tuyos ? ¿ Hacías el amor apasionado, con mi esposa ?
Doña Florinda, del Chavo del Ocho, laboriosa.
Doña Florinda, madre de Quico.
¡ Te tengo, entonces !
Eres el profesor Jirafales.
¡ Ah, sí ! Yo soy Martínez.
Tú eres pianista y fabricas adoquines.
Para las calzadas y vías públicas peatonales.
Entonces, nos encontramos amurallados.
Nos encontramos bajo techo, y dentro de nichos, pues estamos criando malvas.
¡ Lo recuerdas ! Fuimos bravos, como los toros.
Pero ya nos dieron nuestro merecido.
Una estocada hasta el centro del tórax.
Qué tiempos, aquéllos...
¿ Sabes que estuve con tu mujer, durante nueve semanas y media ?
Era... ¿ Cómo se llamaba ? Cindy Crawford. No, espera, Julia Roberts.
¡ Ah, ya ! Kim Bassinger.
No me abofetees la otra mejilla, pues te pondré la zancadilla.
¿ Qué ? ¿ Cómo que mis hijos son tuyos ? ¿ Hacías el amor apasionado, con mi esposa ?
Doña Florinda, del Chavo del Ocho, laboriosa.
Doña Florinda, madre de Quico.
¡ Te tengo, entonces !
Eres el profesor Jirafales.
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