Eban Fems Cid
Poeta fiel al portal
Promesa de Verano
¡Invierno!
¿Cuanto tiempo viví bajo tu manto?
jamás oíste quejas de mí,
Siempre te sobrelleve.
Las noches eran frías
los ojos de la luna caían
sobre mí, como una cascada
de plata en la cañada perdida.
El viento se colaba,
raudos lamentos se deslizaban
la tierra cansada ya nada sembraba,
los pasos de la escarcha marcaban
y repicaban las gotas en la enramada.
Cuanta nostalgia, cuantas estaciones
en las que nada brotaba
yo, tan solo en el suelo moraba.
Labrada la roca,
temblorosa la hoja en mí alma
bajo tu yugo, fuerte me volví
sin miedos, tampoco heridas,
por que nada tenia, no había sueños,
esperanzas, sin fantasías,
la hierba simplemente nacía,
solo una y a la vez ninguna.
¡Invierno!
¿Por qué dejaste que naciera en mí?
Aquella flor tan lánguida y fresca,
como besos de la tormenta
dejo huellas en mi, marca perenne,
jamás volverá a mí, aquella
y solo ella, la que en mis raíces dejo
promesa de verano.
¡Invierno!
¿Cuanto tiempo viví bajo tu manto?
jamás oíste quejas de mí,
Siempre te sobrelleve.
Las noches eran frías
los ojos de la luna caían
sobre mí, como una cascada
de plata en la cañada perdida.
El viento se colaba,
raudos lamentos se deslizaban
la tierra cansada ya nada sembraba,
los pasos de la escarcha marcaban
y repicaban las gotas en la enramada.
Cuanta nostalgia, cuantas estaciones
en las que nada brotaba
yo, tan solo en el suelo moraba.
Labrada la roca,
temblorosa la hoja en mí alma
bajo tu yugo, fuerte me volví
sin miedos, tampoco heridas,
por que nada tenia, no había sueños,
esperanzas, sin fantasías,
la hierba simplemente nacía,
solo una y a la vez ninguna.
¡Invierno!
¿Por qué dejaste que naciera en mí?
Aquella flor tan lánguida y fresca,
como besos de la tormenta
dejo huellas en mi, marca perenne,
jamás volverá a mí, aquella
y solo ella, la que en mis raíces dejo
promesa de verano.
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::un placer leerte