Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Su mirada perdida me decía
sin apenas recuerdos del pasado
preso ,inmóvil, sentado allí a mi lado
lo que siempre me dijo y no podía.
Que nunca lo dejara en la agonía
de verse así postrado en tal dechado
de achaques, triste, solo y olvidado
si un rescoldo de amor, aún había.
No era fácil cumplir con mi promesa
ni era justo dejarme tal empresa
pues cortar su cordón no era mi oficio.
No imaginé tamaño sacrificio
que mi honor mereciera al verme presa
por una acción tan fiel y tan aviesa.
sin apenas recuerdos del pasado
preso ,inmóvil, sentado allí a mi lado
lo que siempre me dijo y no podía.
Que nunca lo dejara en la agonía
de verse así postrado en tal dechado
de achaques, triste, solo y olvidado
si un rescoldo de amor, aún había.
No era fácil cumplir con mi promesa
ni era justo dejarme tal empresa
pues cortar su cordón no era mi oficio.
No imaginé tamaño sacrificio
que mi honor mereciera al verme presa
por una acción tan fiel y tan aviesa.
Última edición: