Lôren
Poeta fiel al portal
No apura el lento paso inerte
ni entona la rosa su canción
ceñida de su vasta abundancia.
Los laberintos sin fin de mi alma
zigzaguean sobre un mar en calma
¿Será el ritmo estridente de la pausa
el que ciega mi cándido silencio?
Cada astilla fecunda de este cuerpo
busca esa perdida musa gloriosa
que transforma el verbo en canción.
Cada tono es una ráfaga de viento
meciendo el indomable cabello salvaje
que se enrosca, perpetuo,a mis maneras.
¿Puede el rojo de tu sangre mancharme
del tinte penetrante de la pasión?
¿ Podré, hoy, ser canción?
¿Y mañana, transparencia?
Arrancaré el corazón a este poema
desvistiéndome de todo parco pudor,
y pronunciaré de un golpe la respuesta:
[SUP] ¡Amor![/SUP]
ni entona la rosa su canción
ceñida de su vasta abundancia.
Los laberintos sin fin de mi alma
zigzaguean sobre un mar en calma
¿Será el ritmo estridente de la pausa
el que ciega mi cándido silencio?
Cada astilla fecunda de este cuerpo
busca esa perdida musa gloriosa
que transforma el verbo en canción.
Cada tono es una ráfaga de viento
meciendo el indomable cabello salvaje
que se enrosca, perpetuo,a mis maneras.
¿Puede el rojo de tu sangre mancharme
del tinte penetrante de la pasión?
¿ Podré, hoy, ser canción?
¿Y mañana, transparencia?
Arrancaré el corazón a este poema
desvistiéndome de todo parco pudor,
y pronunciaré de un golpe la respuesta:
[SUP] ¡Amor![/SUP]
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