darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te llevaste mis vísceras
en ese lugar fucsia,
hurtaste mis anhelos,
bebiste mis lágrimas
con una sonrisa sarcástica,
con tu olvido te robaste
un corazón vuelto jirones,
migajas de instantes
picotearon las aves enfermas
por la altivez;
motor sangrante hermético.
Me dejaste desnudo
en la intemperie
de un bosque tétrico,
la noche vistió mi cuerpo
en duermevela,
un dolor dilataba el insomnio.
La madrugada y su metástasis,
la afección de mis recuerdos,
mi almohada fue esa áncora
de nostalgia.
Tu amor mi inri,
mi tortura,
mi pira,
tu belleza fulminó la ansiedad
de un beso.
Me despojaste de todo,
hasta de mi calma,
pero no podrás llevarte jamás
mi alma.
en ese lugar fucsia,
hurtaste mis anhelos,
bebiste mis lágrimas
con una sonrisa sarcástica,
con tu olvido te robaste
un corazón vuelto jirones,
migajas de instantes
picotearon las aves enfermas
por la altivez;
motor sangrante hermético.
Me dejaste desnudo
en la intemperie
de un bosque tétrico,
la noche vistió mi cuerpo
en duermevela,
un dolor dilataba el insomnio.
La madrugada y su metástasis,
la afección de mis recuerdos,
mi almohada fue esa áncora
de nostalgia.
Tu amor mi inri,
mi tortura,
mi pira,
tu belleza fulminó la ansiedad
de un beso.
Me despojaste de todo,
hasta de mi calma,
pero no podrás llevarte jamás
mi alma.