Uno debería desafiar
las tradiciones
como festejar Navidad,
saludar como ametralladoras,
brindar por la vida que se vive
apresuradamente.
Desafiarse en territorio extranjero
a ver si sobrevive
la ciencia con que se cree
haber sido hechos.
Apuntar los cañones a la infancia
armándose y desarmándose
como filósofo con su filosofía,
e imprimirse en claro
lejos de tanto prejuicio,
lejos del respeto gratuito.
Y luego de desvanecer
ese fanatismo a la vida
(esa moda de acampar en el orgasmo),
escribirse,
cada uno,
en su literatura.
las tradiciones
como festejar Navidad,
saludar como ametralladoras,
brindar por la vida que se vive
apresuradamente.
Desafiarse en territorio extranjero
a ver si sobrevive
la ciencia con que se cree
haber sido hechos.
Apuntar los cañones a la infancia
armándose y desarmándose
como filósofo con su filosofía,
e imprimirse en claro
lejos de tanto prejuicio,
lejos del respeto gratuito.
Y luego de desvanecer
ese fanatismo a la vida
(esa moda de acampar en el orgasmo),
escribirse,
cada uno,
en su literatura.