ricardo felipe
Poeta recién llegado
Sea cual fuera la razón por la que ahora sólo me acompaña el silencio,
no puedo ocultar que en los altavoces de mis entrañas hay un grito desesperado que se parece a tu voz,
tu voz que ahora parece que existe y que se nota estrellada en cada prado que se ve más allá de lo evidente,
de repente mis sentimientos sobrepasan la realidad,
pero yo tengo derecho a llenarme el pecho de estrellas que fueron testigo de lo que hacíamos en las noches aquellas.
Por eso estoy a punto de firmarte un cheque de sueño,
para que se te haga fácil conocer el comienzo de nuestra era,
sigo empeñado en coleccionar teoremas
y una que otra ecuación que descifre la inquietud que tengo por multiplicar mis caricias hacia ti.
Cuando despierto suelo afirmar que es posible tatuarte el alma con un corazón que diga tú y yo,
hasta insisto en haber inventado la máquina del tiempo, pues ahora te amo igual que siempre,
pero un poco más intenso,
todo lo que bordea mi mente lleva tu nombre como etiqueta,
por eso estoy seguro que tú eres mi única meta.
Sea cual fuere la razón por la que ahora me acompaña el silencio,
estoy seguro que hasta en el silencio:!Estás tú!
Las misma de siempre aunque yo te veo más bella,
acompañando mis pasos si por casualidad se me pierde el camino,
tú eres una luz maravillosa,
una hacedora de cantos peregrinos,
la ocasión para capturar una centella y prender una luciérnaga que se quedó en agonía
Porque aún no encontró su estela.
©ricardo_felipe
Contador de estrellas
no puedo ocultar que en los altavoces de mis entrañas hay un grito desesperado que se parece a tu voz,
tu voz que ahora parece que existe y que se nota estrellada en cada prado que se ve más allá de lo evidente,
de repente mis sentimientos sobrepasan la realidad,
pero yo tengo derecho a llenarme el pecho de estrellas que fueron testigo de lo que hacíamos en las noches aquellas.
Por eso estoy a punto de firmarte un cheque de sueño,
para que se te haga fácil conocer el comienzo de nuestra era,
sigo empeñado en coleccionar teoremas
y una que otra ecuación que descifre la inquietud que tengo por multiplicar mis caricias hacia ti.
Cuando despierto suelo afirmar que es posible tatuarte el alma con un corazón que diga tú y yo,
hasta insisto en haber inventado la máquina del tiempo, pues ahora te amo igual que siempre,
pero un poco más intenso,
todo lo que bordea mi mente lleva tu nombre como etiqueta,
por eso estoy seguro que tú eres mi única meta.
Sea cual fuere la razón por la que ahora me acompaña el silencio,
estoy seguro que hasta en el silencio:!Estás tú!
Las misma de siempre aunque yo te veo más bella,
acompañando mis pasos si por casualidad se me pierde el camino,
tú eres una luz maravillosa,
una hacedora de cantos peregrinos,
la ocasión para capturar una centella y prender una luciérnaga que se quedó en agonía
Porque aún no encontró su estela.
©ricardo_felipe
Contador de estrellas
::. Y como es Prosa, moveré el tema al espacio en el que será debida y específicamente considerado. Un saludo argentino.