Nommo
Poeta veterano en el portal
Somos compañeros, en la misma senda.
A mí, a veces, no hay quién me comprenda.
Por lo cuál, me aparto del camino evolutivo.
Por ello, en la quietud, el estilo sigue vivo.
Quisiera hermanarme con todos los feligreses.
En la casa del Señor, ir esquiando cuesta abajo, haciendo eses.
Porque es la gran montaña, cubierta de nieve eterna.
Y luego, ducharme junto a una moza recia de bellas piernas.
Pero resulta que soy el Padre.
Como don taladro, que agujerea las paredes para que el hombre cuelgue cuadros al óleo.
Os quiero.
Os miro y me digo: ¡ Son míos ! ¡ Salvajes !
Aprenden a dar Misericordia. Por ahora, son piratas que entran a saco, ¡ Al abordaje !
Y los hay civilizados, corteses y valientes. Ésos son mis mejores clientes.
Yo siempre estoy caliente...
A mí, a veces, no hay quién me comprenda.
Por lo cuál, me aparto del camino evolutivo.
Por ello, en la quietud, el estilo sigue vivo.
Quisiera hermanarme con todos los feligreses.
En la casa del Señor, ir esquiando cuesta abajo, haciendo eses.
Porque es la gran montaña, cubierta de nieve eterna.
Y luego, ducharme junto a una moza recia de bellas piernas.
Pero resulta que soy el Padre.
Como don taladro, que agujerea las paredes para que el hombre cuelgue cuadros al óleo.
Os quiero.
Os miro y me digo: ¡ Son míos ! ¡ Salvajes !
Aprenden a dar Misericordia. Por ahora, son piratas que entran a saco, ¡ Al abordaje !
Y los hay civilizados, corteses y valientes. Ésos son mis mejores clientes.
Yo siempre estoy caliente...