ludmila
Poeta veterano en el portal
Despega la piel de las entrañas
arrójame el veredicto de tus ojos
entrégame las cárceles del alma.
Sosiégame con rictus de tu boca
dispénsame la savia de tu calma
Despierta al carcelero de las musas
presiento que han muerto congeladas
en el desván de la estulticia.
Ya no rompen abanicos de censuras
ni transgreden la orfandad de las palabras.
Provócame
Anúdame al velero de la novia
que olvidó su cintillo en la metáfora
arrójame el veredicto de tus ojos
entrégame las cárceles del alma.
Sosiégame con rictus de tu boca
dispénsame la savia de tu calma
Despierta al carcelero de las musas
presiento que han muerto congeladas
en el desván de la estulticia.
Ya no rompen abanicos de censuras
ni transgreden la orfandad de las palabras.
Provócame
Anúdame al velero de la novia
que olvidó su cintillo en la metáfora