Adrian Gerardo
Poeta fiel al portal
Se ha encendido sin tregua para el pensamiento, nace de soles más antiguos que la historia, así decapito mi obra por el universo, parece inconsciente que la trama queme mi mente, no puedo detenerme, eones y eones de luz trazando las orbitas, como paseo obligado por esos grandes seres llamados estrellas.
Un esquema azul me llama la atención, palpita reluciente, como una víbora repleta de luz, incontrolable, el caos, ignorancia científica se etiqueta aquí, los arquetipos sembrados, se detienen en la aduana del iniciador uno, escucho el cetro, pero no es para mí, aun no figuro a la altura de los merecedores de la sabiduría.
Poder, sumo poder que corrompe los cuencos si no soportan tan inimaginable vibración, he de nombrar que existen muchos planos para cada visión, nosotros en esta coordenada, vamos como hormigas llevando nuestra propia carga, pero hay otra historia, la de los hijos de la luz, la de las tramas etericas que algunos visitan, traen su aroma por donde no hay narices.
Se expande, buscando su lugar en tal luz, como dentro de un chaleco de fuerza, tu comprensión del gigantesco modelo, como un cortafierros divino, aplican los seres de luz, la apertura, con ese amor del que no sabemos, se brindan a ti, tienes la llave de la parte del plan que has de brindarle a los astros.
Un esquema azul me llama la atención, palpita reluciente, como una víbora repleta de luz, incontrolable, el caos, ignorancia científica se etiqueta aquí, los arquetipos sembrados, se detienen en la aduana del iniciador uno, escucho el cetro, pero no es para mí, aun no figuro a la altura de los merecedores de la sabiduría.
Poder, sumo poder que corrompe los cuencos si no soportan tan inimaginable vibración, he de nombrar que existen muchos planos para cada visión, nosotros en esta coordenada, vamos como hormigas llevando nuestra propia carga, pero hay otra historia, la de los hijos de la luz, la de las tramas etericas que algunos visitan, traen su aroma por donde no hay narices.
Se expande, buscando su lugar en tal luz, como dentro de un chaleco de fuerza, tu comprensión del gigantesco modelo, como un cortafierros divino, aplican los seres de luz, la apertura, con ese amor del que no sabemos, se brindan a ti, tienes la llave de la parte del plan que has de brindarle a los astros.
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