un vomitivo pez eléctrico pulsátil espasmódico perturbador y metálico
-no tengas miedo- es solo sangre.
catedrales de espinas fugaces como plegarias que van a parar a las manos del más sucio y vívido diablo.
-los pecados se alzan sobre vuestras gargantas como dulces y cálidas sogas. Luego no quedará nada excepto vuestro propio juicio de seres estúpidos e infravalorados
os follaré hasta que los cristales estallen con el amanecer contra las paredes de los áticos.
---
oí rasgar las cuerdas vocales de ángeles que rezumaban pus, medio muertos, en charcos de LSD.
la ciudad muerta solo sobrevive con los ojos de los sumergidos.
-palabras, palabras, palabras- un mendigo borracho viene hasta una de las gargantas del pez que me acorrala contra una esquina especialmente iluminada, se mea y se vuelve a ir.- dile que se esfume, hace que esto apeste más de lo normal.
cuando el pez de los sueños se ríe de sus bálbulas superiores salen esputos y humos de taurina sucia. (¿cómo no iba a ser sucia?)
al final todo era un sueño con peces grandioso aleteando por el cielo, tapando el sol y agitando lejos las nubes. del cielo caían cristales inmensos y unos vagabundos (siempre vagabundos) iban tejiendo carreteras de mente en mente con hilos de color rojo invisible.
el mundo danza raro.
-no tengas miedo- es solo sangre.
catedrales de espinas fugaces como plegarias que van a parar a las manos del más sucio y vívido diablo.
-los pecados se alzan sobre vuestras gargantas como dulces y cálidas sogas. Luego no quedará nada excepto vuestro propio juicio de seres estúpidos e infravalorados
os follaré hasta que los cristales estallen con el amanecer contra las paredes de los áticos.
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oí rasgar las cuerdas vocales de ángeles que rezumaban pus, medio muertos, en charcos de LSD.
la ciudad muerta solo sobrevive con los ojos de los sumergidos.
-palabras, palabras, palabras- un mendigo borracho viene hasta una de las gargantas del pez que me acorrala contra una esquina especialmente iluminada, se mea y se vuelve a ir.- dile que se esfume, hace que esto apeste más de lo normal.
cuando el pez de los sueños se ríe de sus bálbulas superiores salen esputos y humos de taurina sucia. (¿cómo no iba a ser sucia?)
al final todo era un sueño con peces grandioso aleteando por el cielo, tapando el sol y agitando lejos las nubes. del cielo caían cristales inmensos y unos vagabundos (siempre vagabundos) iban tejiendo carreteras de mente en mente con hilos de color rojo invisible.
el mundo danza raro.