Lleana
Poeta adicto al portal
Puede el amor dar cause a la existencia, sin estar en la vida uno preparado.
Pueden las palabras conducir mis pensamientos hacia lo cierto,
que encuentro entre este cálido afecto, disolviendo la nostalgia.
Puedo guardar mis notas tristes, dejando renacer esa melodía de
armonía que me da tu presencia, presencia que siento en mis cimientos,
como base a mis sentidos, que transitan calles de inagotable llanura
hacia el recuerdo de mis noches en que te soñaba, llorado tan cerca
de tus labios.
Puede ser posible que aún en todas las distancias te encuentre, y sin
siquiera retar al espacio siga sintiendo como abarca tu silencio
entre las flores que nacen de mi alma, haciendo reparo absoluto
al vacío que de algún modo me habitaba.
Puedo elegir seguir amando de esta forma, o quedar impregnada
en la melancolía de lo que no se logra a pesar de lo fuerte que se siente
puedo convencerme a mi misma que tus manos acarician mis frente
cuando dormida, ruego a mi Dios que detenga el tiempo para morir
en tus brazos, pero al recordar esas palabras que salieron de tu alma
dejo que lo hermoso de tus ojos llegue, estampándose a mi corazón
y renace la gracia de mis sueños nuevamente, todos y cada uno de ellos
habitados por la belleza que me puede y da tu presencia.
...
Luz del Alma
Pueden las palabras conducir mis pensamientos hacia lo cierto,
que encuentro entre este cálido afecto, disolviendo la nostalgia.
Puedo guardar mis notas tristes, dejando renacer esa melodía de
armonía que me da tu presencia, presencia que siento en mis cimientos,
como base a mis sentidos, que transitan calles de inagotable llanura
hacia el recuerdo de mis noches en que te soñaba, llorado tan cerca
de tus labios.
Puede ser posible que aún en todas las distancias te encuentre, y sin
siquiera retar al espacio siga sintiendo como abarca tu silencio
entre las flores que nacen de mi alma, haciendo reparo absoluto
al vacío que de algún modo me habitaba.
Puedo elegir seguir amando de esta forma, o quedar impregnada
en la melancolía de lo que no se logra a pesar de lo fuerte que se siente
puedo convencerme a mi misma que tus manos acarician mis frente
cuando dormida, ruego a mi Dios que detenga el tiempo para morir
en tus brazos, pero al recordar esas palabras que salieron de tu alma
dejo que lo hermoso de tus ojos llegue, estampándose a mi corazón
y renace la gracia de mis sueños nuevamente, todos y cada uno de ellos
habitados por la belleza que me puede y da tu presencia.
...
Luz del Alma
