Luis Felipe Ortiz
Poeta recién llegado
Puedo decirte qué es el amor
porque he amado como un idiota
y tal vez alguna vez me hayan amado.
Puedo decirte de qué color es la soledad
porque vive conmigo ahora
y suele vestirse con mis silencios.
No se qué vendrá después
y en realidad no me importa.
No espero más nada.
tengo lo que merezco.
Puedo decirte qué es el dolor
porque lo estoy mirando de frente
y quiere intimidarme
con sus ojos enrojecidos.
Pero él no sabe,
no sabe que de tanto soportar
ya lo tengo por costumbre.
Quizás no nací para tantas penas
pero vaya que he sufrido
…y si me preguntan
diré que ha sido hermoso.
A veces sagrado,
a veces maldito.
Luz y tinieblas.
Utopías.
necias esperanzas.
Calladas incertidumbres.
Te digo todo esto para que sepas
que llevo muchas heridas
y algunas todavía sangran.
Pero creo que valió la pena haber vivido
esta vida que tuve,
esta vida que aún vivo,
que a veces detesto
y a veces disfruto.
Puedo decirte qué es el infierno
porque es un lugar que frecuento
cuando el paraíso me cierra sus puertas
y están tan cerca uno del otro
que a veces me da lo mismo
estos caminos inciertos
que la promesa de una vida eterna.
porque he amado como un idiota
y tal vez alguna vez me hayan amado.
Puedo decirte de qué color es la soledad
porque vive conmigo ahora
y suele vestirse con mis silencios.
No se qué vendrá después
y en realidad no me importa.
No espero más nada.
tengo lo que merezco.
Puedo decirte qué es el dolor
porque lo estoy mirando de frente
y quiere intimidarme
con sus ojos enrojecidos.
Pero él no sabe,
no sabe que de tanto soportar
ya lo tengo por costumbre.
Quizás no nací para tantas penas
pero vaya que he sufrido
…y si me preguntan
diré que ha sido hermoso.
A veces sagrado,
a veces maldito.
Luz y tinieblas.
Utopías.
necias esperanzas.
Calladas incertidumbres.
Te digo todo esto para que sepas
que llevo muchas heridas
y algunas todavía sangran.
Pero creo que valió la pena haber vivido
esta vida que tuve,
esta vida que aún vivo,
que a veces detesto
y a veces disfruto.
Puedo decirte qué es el infierno
porque es un lugar que frecuento
cuando el paraíso me cierra sus puertas
y están tan cerca uno del otro
que a veces me da lo mismo
estos caminos inciertos
que la promesa de una vida eterna.