Vlad Kanon
Poeta fiel al portal
Puerta al Cielo
-La Alquimista-
Sé que hay una sombra en el camino,
es una sombra que causa emociones
ella apuesta que todas las cosas se pueden hacer oro
más, la ilusión no le deja y sus palabras
frías como su torso cubren la esfera de sus sueños
y cuando atraviesa las ciudades
espera encontrar la puerta que la lleve al cielo;
Y sus palabras me hacen pensar
mientras andamos por el bosque
que nos susurra al oído:
el criar de aves y bestias,
con el eco de las melodías,
de seres que cuentan nuestros pasos,
y de aquellos que sé, que están esperando
Mientras, ella me cuenta de un lago
donde el cisne en medio de sus brazos
cobra vida cuando los pensamientos
aceptan el fracaso y desisten de luchar
para aposentarse en aquél como otros
son aquellos, que las esperanzas son sus sueños:
en un trigal donde el grillo canta y goza sin parar;
Mientras en mis sueños
veo nubes de colores
y niños correteando
a hombres y pesadillas del alma
que corrompen lo qué más se ama;
Y sus palabras me hacen pensar
cuando hoy recuerdo el libro
que me fue a enseñar
qué todo es uno y uno es todo,
que el Universo se aposenta en ti,
y hace que todo entorno a mí
te ayude a lograr lo que tanto deseas encontrar;
Más, esas palabras me hacen pensar
y la emoción que llega
surge cuando la veo volar,
y alzar sus manos
y tratar de llevarme a surcar:
los cielos y mares
Cuando imagino las voces:
de aquellos que de una forma u otra
me miran suplicando:
continuar la vida sin estragos;
más, despierto
y ella busca esa puerta al cielo;
Si un día escuchas un golpeteo,
no te espantes, ni te perturbes,
es esa dama de torso frío preguntando
si dudas ó tienes miedo;
mientras que yo veo:
a hombres blancos llamándola
a lo real y a la razón
Más esas palabras me hacen pensar
que pasaría el día en que todos
pudiéramos llevar la misma bandera,
y el mismo idioma hablar
Cuando aún bajo el camino,
vamos buscando y no encontrando
a esa sombra con palabras
que afirma que todo lo escrito
tiene un doble significado,
y que se vive la gran mentira del mundo
que la equivalencia no debe
existir para sólo perder;
¡Y hay una emoción que no me deja en paz!,
al ver al plomo evolucionar
intentando volverse oro y rodar,
más, cuando encuentro que la purificación
se hace a nuestra alma y no al metal;
Estimada dama, ¿Dónde está lo eterno ?
al cruzar la puerta de sus obsesiones
aún veo a los hombres que la llaman a la razón,
a un ave cantar un himno al corazón,
y al arco que se lleva su ilusión,
pero no veo lo que usted dice
Me acerco al surco llamando al invierno,
me alejo de éste llamando al verano,
pero escucha al silencio
y oye sonar las campanas
aunque no crea que la cruz salva,
ni los templos, ni las personas,
cree en lo noble, y aún cree en su vida
Y aún así, me hace pensar
pero ya sabe ella,
que la puerta está en la suave tierra
más, las mentiras ella sabe despreciar,
aunque sea la verdad, ella no quiere imaginar
qué el mundo sea ese trigal,
donde todos duermen en paz quiere creer
que en él hayan caminos y senderos
donde la opción no debe ser perder,
sino, tener la oportunidad de volver a creer,
a ser humilde y no crecer:
con la idea de vivir sólo para perecer
Y esa luz que irradian sus extrañas influencias
aún moran en está tierra,
enseñando como el oro no es oro
pero aún así se vuelve como tal,
y que el hombre no sólo vive por trabajar,
y una vida mejor esperar
como recompensa a su buena bondad,
Mientras que son aquellos hombres blancos,
que llaman a mi dulce dama a la razón,
los que manipulan las formas
con soberbia e incomprensión,
inaplacables a lo que dicta el corazón;
Dime dulce dama, qué puedo esperar yo
que aún vago bajo estos senderos
huyendo de los principios superficiales
para entrar a los espirituales,
qué me permitan hacer éste mi mundo mejor,
y no esperar aquello que los ojos
no son capaces de ver, ni comprender,
esperando aquello que sólo Él sabe cuándo es,
Y su triste y frió torso, con ese manto negro,
al escucharme, sólo se arrodilló,
mientras el calor que exhalan sus palabras
hacían brotar de bellas alas,
a un hada de estas crudas tierras en tinieblas;
Y así comprendí su magia Su gran ambición
el por qué de esa nostalgia, esa visión de su misión;
me hizo despertar... no sólo para volver a soñar,
sino para comprender las formas,
transmutar más para crear
y con su amor un hechizo conquistar;
Porque no es magia blanca, ni negra,
es Alquimia lo que llama ella,
es el Amor que lo hizo todo,
es más que ver al desierto, besar al cielo,
ó cantarle al viento;
Puesto que todo lo puedes realizar
ser lo que eres y ¡mucho más !
al ver la cruz y no sólo rezar,
sino empezar a obrar
ver una estrella y ser tú
una piedra filosofal,
un elixir de vida;
Y al final saber ¡que éste!...
es al mundo que debo forjar
y creer que esto se pueda realizar,
porque ella ella
ya encontró su puerta al cielo
es una sombra que causa emociones
ella apuesta que todas las cosas se pueden hacer oro
más, la ilusión no le deja y sus palabras
frías como su torso cubren la esfera de sus sueños
y cuando atraviesa las ciudades
espera encontrar la puerta que la lleve al cielo;
Y sus palabras me hacen pensar
mientras andamos por el bosque
que nos susurra al oído:
el criar de aves y bestias,
con el eco de las melodías,
de seres que cuentan nuestros pasos,
y de aquellos que sé, que están esperando
Mientras, ella me cuenta de un lago
donde el cisne en medio de sus brazos
cobra vida cuando los pensamientos
aceptan el fracaso y desisten de luchar
para aposentarse en aquél como otros
son aquellos, que las esperanzas son sus sueños:
en un trigal donde el grillo canta y goza sin parar;
Mientras en mis sueños
veo nubes de colores
y niños correteando
a hombres y pesadillas del alma
que corrompen lo qué más se ama;
Y sus palabras me hacen pensar
cuando hoy recuerdo el libro
que me fue a enseñar
qué todo es uno y uno es todo,
que el Universo se aposenta en ti,
y hace que todo entorno a mí
te ayude a lograr lo que tanto deseas encontrar;
Más, esas palabras me hacen pensar
y la emoción que llega
surge cuando la veo volar,
y alzar sus manos
y tratar de llevarme a surcar:
los cielos y mares
Cuando imagino las voces:
de aquellos que de una forma u otra
me miran suplicando:
continuar la vida sin estragos;
más, despierto
y ella busca esa puerta al cielo;
Si un día escuchas un golpeteo,
no te espantes, ni te perturbes,
es esa dama de torso frío preguntando
si dudas ó tienes miedo;
mientras que yo veo:
a hombres blancos llamándola
a lo real y a la razón
Más esas palabras me hacen pensar
que pasaría el día en que todos
pudiéramos llevar la misma bandera,
y el mismo idioma hablar
Cuando aún bajo el camino,
vamos buscando y no encontrando
a esa sombra con palabras
que afirma que todo lo escrito
tiene un doble significado,
y que se vive la gran mentira del mundo
que la equivalencia no debe
existir para sólo perder;
¡Y hay una emoción que no me deja en paz!,
al ver al plomo evolucionar
intentando volverse oro y rodar,
más, cuando encuentro que la purificación
se hace a nuestra alma y no al metal;
Estimada dama, ¿Dónde está lo eterno ?
al cruzar la puerta de sus obsesiones
aún veo a los hombres que la llaman a la razón,
a un ave cantar un himno al corazón,
y al arco que se lleva su ilusión,
pero no veo lo que usted dice
Me acerco al surco llamando al invierno,
me alejo de éste llamando al verano,
pero escucha al silencio
y oye sonar las campanas
aunque no crea que la cruz salva,
ni los templos, ni las personas,
cree en lo noble, y aún cree en su vida
Y aún así, me hace pensar
pero ya sabe ella,
que la puerta está en la suave tierra
más, las mentiras ella sabe despreciar,
aunque sea la verdad, ella no quiere imaginar
qué el mundo sea ese trigal,
donde todos duermen en paz quiere creer
que en él hayan caminos y senderos
donde la opción no debe ser perder,
sino, tener la oportunidad de volver a creer,
a ser humilde y no crecer:
con la idea de vivir sólo para perecer
Y esa luz que irradian sus extrañas influencias
aún moran en está tierra,
enseñando como el oro no es oro
pero aún así se vuelve como tal,
y que el hombre no sólo vive por trabajar,
y una vida mejor esperar
como recompensa a su buena bondad,
Mientras que son aquellos hombres blancos,
que llaman a mi dulce dama a la razón,
los que manipulan las formas
con soberbia e incomprensión,
inaplacables a lo que dicta el corazón;
Dime dulce dama, qué puedo esperar yo
que aún vago bajo estos senderos
huyendo de los principios superficiales
para entrar a los espirituales,
qué me permitan hacer éste mi mundo mejor,
y no esperar aquello que los ojos
no son capaces de ver, ni comprender,
esperando aquello que sólo Él sabe cuándo es,
Y su triste y frió torso, con ese manto negro,
al escucharme, sólo se arrodilló,
mientras el calor que exhalan sus palabras
hacían brotar de bellas alas,
a un hada de estas crudas tierras en tinieblas;
Y así comprendí su magia Su gran ambición
el por qué de esa nostalgia, esa visión de su misión;
me hizo despertar... no sólo para volver a soñar,
sino para comprender las formas,
transmutar más para crear
y con su amor un hechizo conquistar;
Porque no es magia blanca, ni negra,
es Alquimia lo que llama ella,
es el Amor que lo hizo todo,
es más que ver al desierto, besar al cielo,
ó cantarle al viento;
Puesto que todo lo puedes realizar
ser lo que eres y ¡mucho más !
al ver la cruz y no sólo rezar,
sino empezar a obrar
ver una estrella y ser tú
una piedra filosofal,
un elixir de vida;
Y al final saber ¡que éste!...
es al mundo que debo forjar
y creer que esto se pueda realizar,
porque ella ella
ya encontró su puerta al cielo
Vlad Kanon