Kevin Aguirre Sánchez
Poeta recién llegado
Siguen pasando los días y la verdad, te extraño,
dejo al lado el orgullo y lo tengo que confesar,
no se puede olvidar un amor de muchos años,
después de historias, que no se pueden borrar.
Dicen que no hay mejor amor, que el correspondido,
pero también ese mismo dolor, no tiene nombre,
por eso, ¿de qué manera te borro, como te olvido?
después de que, para ti, fui mucho más que tu hombre.
Aun no entiendo que nos pasó, después de tanto,
fue como llegar a la meta y caer a un paso,
también sé que en mi vida no he sido un santo,
pero ¿quién era yo? ante tus besos y tus abrazos.
Que me condenen, por yo quererte todavía,
pero abro mi corazón para decirte solo la verdad,
que te voy a tener que querer para toda la vida
y que, poco a poco me va consumiendo la soledad.
No puedo ignorar tu sonrisa grabada en mí,
ni borrar tus caricias que llevo en mi espalda,
y es que aún conservo todo lo que viene de ti,
desde tus obsequios con amor hasta tu falda.
¿Y tú? Pues yo sé que tampoco me olvidas,
pero las circunstancias nos fueron alejando,
yo sé que sigo siendo el amor de tu vida,
a pesar de todo, sé que me sigues amando.
Y me pregunto: ¿Qué es lo que estamos haciendo?
dejando escapar el tiempo que nos atormenta,
ven hacia acá, que aun te sigo queriendo
con un corazón sincero, a puertas abiertas.
dejo al lado el orgullo y lo tengo que confesar,
no se puede olvidar un amor de muchos años,
después de historias, que no se pueden borrar.
Dicen que no hay mejor amor, que el correspondido,
pero también ese mismo dolor, no tiene nombre,
por eso, ¿de qué manera te borro, como te olvido?
después de que, para ti, fui mucho más que tu hombre.
Aun no entiendo que nos pasó, después de tanto,
fue como llegar a la meta y caer a un paso,
también sé que en mi vida no he sido un santo,
pero ¿quién era yo? ante tus besos y tus abrazos.
Que me condenen, por yo quererte todavía,
pero abro mi corazón para decirte solo la verdad,
que te voy a tener que querer para toda la vida
y que, poco a poco me va consumiendo la soledad.
No puedo ignorar tu sonrisa grabada en mí,
ni borrar tus caricias que llevo en mi espalda,
y es que aún conservo todo lo que viene de ti,
desde tus obsequios con amor hasta tu falda.
¿Y tú? Pues yo sé que tampoco me olvidas,
pero las circunstancias nos fueron alejando,
yo sé que sigo siendo el amor de tu vida,
a pesar de todo, sé que me sigues amando.
Y me pregunto: ¿Qué es lo que estamos haciendo?
dejando escapar el tiempo que nos atormenta,
ven hacia acá, que aun te sigo queriendo
con un corazón sincero, a puertas abiertas.
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