darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa

Son tantas nostalgias las que embargan mi corazón,
en palabras sencillas siento el morir de mis entrañas.
Quiero dormir,
pero sé que al despertar
los recuerdos de vacío flagelarán mis sentidos.
El destino va devorando mis anhelos,
sinsabores,
neurosis,
odio,
desdeño.
El sosiego se vuelve una bala fría
que se aloja en mi razón.
El pasado va triturando
un presente lleno de aspiraciones.
Anhelo que los sueños positivos
se transfiguren en realidad
y que los negativos se los trague
el volcán del onirismo.
El tiempo pasa y se posa como ave en el destino
de un pretérito que me deja la enseñanza
de que todo pasa y que la vida continúa
con unos puntos suspensivos
que suelen caminar hacia el abismo del más allá.