Sigifredo Silva Rodríguez
Poeta adicto al portal
Una araña con rabo y cuatro patas
anidaba en el techo de mi alcoba,
el animal tenía hasta joroba
que asustaba a mis perras y a mis gatas.
Con ojos grandes y narices chatas
y con su cuerpo de color caoba
me vigilaba haciéndose la boba;
araña, más astuta que las ratas.
El dormir en la alcoba era imposible
ya que no toleraba compañía,
de mi cuarto me había desterrado.
la situación se puso tan terrible
que tuve que buscar asesoría
por juzgar que era un bicho de cuidado.
Habiéndola matado,
nuevamente dormi como lirón
a todo lo ancho y largo del colchón.
anidaba en el techo de mi alcoba,
el animal tenía hasta joroba
que asustaba a mis perras y a mis gatas.
Con ojos grandes y narices chatas
y con su cuerpo de color caoba
me vigilaba haciéndose la boba;
araña, más astuta que las ratas.
El dormir en la alcoba era imposible
ya que no toleraba compañía,
de mi cuarto me había desterrado.
la situación se puso tan terrible
que tuve que buscar asesoría
por juzgar que era un bicho de cuidado.
Habiéndola matado,
nuevamente dormi como lirón
a todo lo ancho y largo del colchón.