Cuando ya eres viejo,
cuando ya sin fuerzas,
cuando ya no vales,
es cuando te dejan,
Que bien vas a estar
EN LA RESIDENCIA,
muy bien atendido,
sin nuestra presencia.
! YA !
Entre tantos viejos,
llenos de silencios.
Todos esperando
que vengan a verlos.
Alguien ya se acerca.
Hijo de otro viejo,
que contento torna,
hoy a mi me toca.
Es que mis tres hijos
están ocupados,
solo tienen tiempo
para sus trabajos.
Yo que di mi vida,
todo que tenía.
! Sólo más que sólo !
Siempre repetía.
Dicen que hablo solo.
Hablo con mi vida,
hablo de mis cosas,
hablo con mi herida.
Así pasan los días.
Días y los meses.
Año y otro año.
Nadie aquí venía.
Porque yo estoy solo,
rodeao de viejos.
Viejos que malviven.
Viejos como muertos.
Mis hijos no pueden.
No tienen ni tiempo.
Viven muy muy lejos.
! Ya vendrán de muerto !
Alfonso Espinosa