LaURis
Amor Completo
Este es el instante
donde el tiempo se desploma en cero
y el espacio emite ecos en vacíos de Do sostenido,
donde las alas taciturnas de una noche blanca
ha dejado ensimismada la nube gris
que cubría tu espalda,
para comenzar a revolotear tus manos
entre los faroles rojos de las luciérnagas ardientes,
mezclando el anaranjado cálido de la aurora
en tus pupilas trasmutadas.
Ya se vierten sobre el nacarado de tus dientes
las gotas azules con aroma de laureles,
tornando los cristales salados
del párpado izquierdo de tu rostro
en la estilizada sonrisa del enamorado,
con gritos en primavera y sabores a verano.
Ahora, en espera que vuelva a bajar la noche
¡Que caiga!
sobre las chispas de esta quimera
para que el frío no entumezca tu cuerpo
y congele la curvilínea de tu dorso,
alargando la sencillez del acto pleno
de las mariposas con alas doradas,
sembrando lirios en el vientre,
en espera que caiga de nuevo el tiempo
¡Que caiga!