DanteFranco
Poeta recién llegado
Que culpa tengo yo de haberte amado,
si cuando te encontré, mi alma moría;
si viendo la pureza de tu encanto,
la luz de mi ilusión halló su día.
Que culpa tengo yo de amarte tanto,
con ciego frenesí y amor sincero,
que puedo hacer ahora si mi pecho,
no cesa de cantar tu dulce nombre.
Feliz me encuentro ahora, vida mía,
porque cuando te miro me enloqueces,
me arrancas la existencia dulcemente,
con tus manos, tus besos, con ternura.
Como puedo explicar mi amor inmenso,
para que nunca olvides que te quiero
y así, cuando sonríes tan callada,
sé bien que eres feliz entre mis brazos.
si cuando te encontré, mi alma moría;
si viendo la pureza de tu encanto,
la luz de mi ilusión halló su día.
Que culpa tengo yo de amarte tanto,
con ciego frenesí y amor sincero,
que puedo hacer ahora si mi pecho,
no cesa de cantar tu dulce nombre.
Feliz me encuentro ahora, vida mía,
porque cuando te miro me enloqueces,
me arrancas la existencia dulcemente,
con tus manos, tus besos, con ternura.
Como puedo explicar mi amor inmenso,
para que nunca olvides que te quiero
y así, cuando sonríes tan callada,
sé bien que eres feliz entre mis brazos.