jatar
Poeta recién llegado
QUE DIRÍAS
Que dirías de mi,sino me conocieras;
sino tuvieras de mi ningún recuerdo.
Pasarías por mi lado como si no me vieras,
y pensarías en tus adentros,este no esta muy cuerdo;
y yo imaginaria,si algún día me quisieras.
Y en ese mismo instante,de nuestro amor me acuerdo.
Y llego hasta ti,con timidez hablando;
de la primera vez en que los dos nos vimos.
Muy lentamente,lo nuestro fuimos recordando;
del amor tan intenso que los dos nos dimos,
de los momentos difíciles, que fueron pasando;
y los bellos momentos,que juntos tuvimos.
Seguimos conversando de las tardes bellas,
que juntos por las calles caminamos;
y al llegar la noche,las estrellas,
sentados en el parque,con placer miramos.
En el cielo, veíamos centellas;
que con ojos placenteros, admiramos.
Que dirías de aquellos ocasos;
que en épocas soleadas,solíamos mirar.
Donde nos olvidavamos,de algunos fracasos,
y en vez de llorar, preferíamos suspirar;
junticos,unidos,en tiernos abrazos,
y de amor eterno, queríamos delirar.
Y de aquellas noches,de tanto derroche;
cuando en discotecas,alegres bailando,
salíamos de los bares a la medianoche;
a veces riendo,a veces cantando,
no teníamos de nadie reproche;
así terminábamos,de alegría llorando.
llegan a mi mente,aquellos moteles;
donde morirnos queríamos de pasión,
parecíamos dos briosos corceles,
que se apareaban,con gran emoción.
Y como los monos, allá en los doseles,
abrazados el uno al otro en gran posición.
JATAR
Que dirías de mi,sino me conocieras;
sino tuvieras de mi ningún recuerdo.
Pasarías por mi lado como si no me vieras,
y pensarías en tus adentros,este no esta muy cuerdo;
y yo imaginaria,si algún día me quisieras.
Y en ese mismo instante,de nuestro amor me acuerdo.
Y llego hasta ti,con timidez hablando;
de la primera vez en que los dos nos vimos.
Muy lentamente,lo nuestro fuimos recordando;
del amor tan intenso que los dos nos dimos,
de los momentos difíciles, que fueron pasando;
y los bellos momentos,que juntos tuvimos.
Seguimos conversando de las tardes bellas,
que juntos por las calles caminamos;
y al llegar la noche,las estrellas,
sentados en el parque,con placer miramos.
En el cielo, veíamos centellas;
que con ojos placenteros, admiramos.
Que dirías de aquellos ocasos;
que en épocas soleadas,solíamos mirar.
Donde nos olvidavamos,de algunos fracasos,
y en vez de llorar, preferíamos suspirar;
junticos,unidos,en tiernos abrazos,
y de amor eterno, queríamos delirar.
Y de aquellas noches,de tanto derroche;
cuando en discotecas,alegres bailando,
salíamos de los bares a la medianoche;
a veces riendo,a veces cantando,
no teníamos de nadie reproche;
así terminábamos,de alegría llorando.
llegan a mi mente,aquellos moteles;
donde morirnos queríamos de pasión,
parecíamos dos briosos corceles,
que se apareaban,con gran emoción.
Y como los monos, allá en los doseles,
abrazados el uno al otro en gran posición.
JATAR
Última edición: