Que distante estas...mí Rosa

Rey de la Patagonia

Poeta adicto al portal
Que silencio tiene la noche y que profundo es el abismo que me lleva

a la mañana.


Las horas hacen grietas en mis sienes y los minutos como espinas

se clavan en mi espalda.



Nocturno sigo esta pena, que no me deja ír y que me llama. El lecho

deshecho me clama.



Me atreví a cruzar el desierto sin agua ahora muero

de sed en mi cama.



Mis manos te buscan en las sombras y dibujan tu silueta solo para

para poder imaginarte, sin tocarte.


Tu recuerdo como un faro, se posiciona ante mi y no me deja ver y sigo​

tú luz hacia el océano de soledad que me dejaste.


Nunca mencionaste que existía este lugar y yo nunca aprendí a

nadar en este mar que construyo con mis lágrimas.



Con hilos negros y colgajos de recuerdos buenos, he tejido mi mortaja​

que servirá de vela en el viaje hacia el olvido,

por viento mis suspiros, por timón mía ganas de seguir vivo.


Navegaré en el silencio y en la tormenta de mis pensamientos,

dejaré al corazón

suelto para que llore tu recuerdo como quiera.


Bajaré en algún puerto y cerraré los ojos y besaré a otra, para encontrarte,

para creer que es tú boca, un instante.


Que distante estas… mí Rosa y entre más me alejo , más te clavas en este

pecho muerto, sin ti.


Hay dolores como este que tienen
a miles de almas reposando en la eternidad.


Yo
seré eterno ¡Sí¡ , pero,
necesito otra vida para olvidarte, no me alcanza esta para

pensarte, no me alcanza la pena para llorarte.


Que distantes estas mí Rosa y se que en este Mar no podré, encontrarte.






 
Última edición:
Que silencio tiene la noche y que profundo es el abismo que me lleva





a la mañana.



Las horas hacen grietas en mis sienes y los minutos como espinas





se clavan en mi espalda.




Nocturno sigo esta pena, que no me deja ír y que me llama. El lecho





deshecho me clama.



Me atreví a cruzar el desierto sín agua ahora muero




de sed en mi cama.



Mis manos te buscan en las sombras y dibujan tu silueta solo para





para poder imaginarte, sin tocarte.




Tu recuerdo como un faro, se posiciona ante mi y no me deja ver…y sigo




tú luz hacia el oceano de soledad que me dejaste.



Núnca mensionaste que existia este lugar y yo núnca aprendí a





nadar en este mar que construyo con mis lágrimas.



Con hilos negros y colgajos de recuerdos buenos, he tejido mi mortaja





Que servirá de vela en el viaje hacia el olvido.





Por viento mis suspiros, por timón mia ganas de seguir vivo.



Navegaré en el silencio y en la tormenta de mis pensamientos, dejaré al corazón





suelto para que llore tu recuerdo como quiera.



Bajaré en algún puerto y cerraré los ojos y besaré a otra, para encontrarte,





para creer que es tú boca, un instante.





Que distante estas… mí Rosa y entre más me alejo , más te clavas en este




pecho muerto, sin ti.




Hay dolores como este que tienen a miles de almas reposando en la eternidad.




Yo




Seré eterno ¡Sí¡ , pero, necesito otra vida para olvidarte, no me lacanza esta para




pensarte, no me alcanza la pena para llorarte.





Que distantes estas… mí Rosa y se que en este Mar no podré, encontrarte.






Distancia que se expande en esa eternidad donde el
encuentro se hace imposible, estallan sensaciones que
se agolpan y dejan una conjugacion de alimentos
triste.
excelente. saludos de luzyabsenta
 

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