ludmila
Poeta veterano en el portal
Con tu mundo tan discreto;
En la nocturnidad del alma
se rescata el simposio enamorado de grillos
que van cantando como un coro de músculos encrespados en la cima del espanto.
Y tanto amor desperdiciado...
tanto silencio de ventanas abiertas,
de almanaques amarillos que se deshidratan en la pena de no haberse
atrevido a vivir el oleaje impregnado de deseo.
Arrebatado en el ser cauto, en morirse de amor por los insomnios.
Qué pena que la clandestinidad sea tan distante;
Yo te siento tan cerca;
Y no me animo a tus desiertos desatados de humo.
En la nocturnidad del alma
se rescata el simposio enamorado de grillos
que van cantando como un coro de músculos encrespados en la cima del espanto.
Y tanto amor desperdiciado...
tanto silencio de ventanas abiertas,
de almanaques amarillos que se deshidratan en la pena de no haberse
atrevido a vivir el oleaje impregnado de deseo.
Arrebatado en el ser cauto, en morirse de amor por los insomnios.
Qué pena que la clandestinidad sea tan distante;
Yo te siento tan cerca;
Y no me animo a tus desiertos desatados de humo.
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