Korzario
Poeta adicto al portal
Angustia en primera persona...
Deambulando por los pasillos de mis frecuentes soledades, de presentes derrotas y de cielos abundantemente grises, me surgen pensamientos a los que probablemente, tentativamente jamás encuentre respuesta.
A veces, muchas veces, uno recorre el camino del amor con la esperanza de que éste nunca termine, que el camino nunca culmine, que los pasos sean eternos y que el nombre amado nunca se diluya en el tiempo.
Asisto a la caída constante de una relación, con la implícita esperanza de que el amor nunca se termine en alguno de los participes ella o yo a veces me niego a creer que nuestra edad de oro se nos pasó que el apogeo de los sentimientos más fuerte se pasó hace más de mil besos por cumplir
No pude registrar en que te amo vacío nos dejamos de amar y comenzamos a sentir desesperanza, agotamiento, buenos deseos y cada uno comenzó a generar tiempos totalmente individualistas.
Pero no entiendo porque tenemos asistencia perfecta en no querernos, cuál es el miedo a liberar las alas que nos llevaron a este bello amor del pasado, no entiendo la necesidad de estar presente en esta distancia de cuarenta centímetros, de dormir en una misma cama congelada de ausencias.
Es verdad, vivimos un gran amor, y tal vez nos esté costando reconocer que se nos pasó el tiempo o que no supimos conservarlo, no supimos alimentarlo, no supimos mantenerlo vivo
Pero ¿porqué seguimos juntos?, ¿qué nos obliga a seguir en todo esto?, ¿qué nos empuja a seguir viéndonos día tras día si hasta al peor de los enemigos le damos mejor trato?
Es evidente que no hay amor pero ¿porqué seguimos?
¿Qué es lo que nos habita despues del amor?
Deambulando por los pasillos de mis frecuentes soledades, de presentes derrotas y de cielos abundantemente grises, me surgen pensamientos a los que probablemente, tentativamente jamás encuentre respuesta.
A veces, muchas veces, uno recorre el camino del amor con la esperanza de que éste nunca termine, que el camino nunca culmine, que los pasos sean eternos y que el nombre amado nunca se diluya en el tiempo.
Asisto a la caída constante de una relación, con la implícita esperanza de que el amor nunca se termine en alguno de los participes ella o yo a veces me niego a creer que nuestra edad de oro se nos pasó que el apogeo de los sentimientos más fuerte se pasó hace más de mil besos por cumplir
No pude registrar en que te amo vacío nos dejamos de amar y comenzamos a sentir desesperanza, agotamiento, buenos deseos y cada uno comenzó a generar tiempos totalmente individualistas.
Pero no entiendo porque tenemos asistencia perfecta en no querernos, cuál es el miedo a liberar las alas que nos llevaron a este bello amor del pasado, no entiendo la necesidad de estar presente en esta distancia de cuarenta centímetros, de dormir en una misma cama congelada de ausencias.
Es verdad, vivimos un gran amor, y tal vez nos esté costando reconocer que se nos pasó el tiempo o que no supimos conservarlo, no supimos alimentarlo, no supimos mantenerlo vivo
Pero ¿porqué seguimos juntos?, ¿qué nos obliga a seguir en todo esto?, ¿qué nos empuja a seguir viéndonos día tras día si hasta al peor de los enemigos le damos mejor trato?
Es evidente que no hay amor pero ¿porqué seguimos?
¿Qué es lo que nos habita despues del amor?
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