Guirleth
Poeta recién llegado
Un amigo de verdad es aquella persona en quien puedes confiar, aquel que te acepta tal y como eres, no te critica ni te juzga, te escucha con atención sin dar consejo si no se lo pides, sabiendo que sólo necesitas desahogarte y que ya te llegará la claridad, te abraza sin asfixiarte, te visita sin invadirte, te habla sin abrumarte. Un amigo es alguien leal, tan leal que no anda divulgando lo que le cuentas ni lo que otros le cuentan de ti o lo que piensa de tus acciones. Que no se aprovecha de ti en ningún sentido. Un amigo te busca si te necesita o tiene ganas de verte, está al pendiente de ti, te invita aún cuando ya tenga pareja o incluso hijos porque sabe que cada uno tiene un lugar especial en su corazón. Un verdadero amigo tiene tiempo para ti, le encanta divertirse contigo, sabe que son personas distintas y que como seres únicos tenemos diferencias, diferencias que como adultos podemos arreglar. Un buen amigo comparte contigo cada etapa de su vida que va pasando. Cómo va cambiando, creciendo, madurando, envejeciendo. Un amigo de verdad, te ama, te admira, te apoya y te respeta, por algo te eligió como su amigo.
Pero los verdaderos amigos son tan difíciles de encontrar...
En este mundo en que somos egoístas, hipócritas, en que criticamos o rechazamos el "mal" ajeno, que sólo estamos viendo como ser mejor o más poderosos que los demás o al menos hacerles creer que lo somos, en donde ya no existen los valores confianza, discreción, intimidad y lealtad. Donde ya nadie apoya ni ayuda, ni escucha, sólo hablan de si mismos. En donde todo es superficial, y lo diferente, lo emotivo, lo intenso, lo libre y apasionado nos da repulsión. En un mundo tan falto de amor, tan represivo, tan infantil, tan narcisista, los amigos, los amigos verdaderos son sólo un simple sueño...
Pero los verdaderos amigos son tan difíciles de encontrar...
En este mundo en que somos egoístas, hipócritas, en que criticamos o rechazamos el "mal" ajeno, que sólo estamos viendo como ser mejor o más poderosos que los demás o al menos hacerles creer que lo somos, en donde ya no existen los valores confianza, discreción, intimidad y lealtad. Donde ya nadie apoya ni ayuda, ni escucha, sólo hablan de si mismos. En donde todo es superficial, y lo diferente, lo emotivo, lo intenso, lo libre y apasionado nos da repulsión. En un mundo tan falto de amor, tan represivo, tan infantil, tan narcisista, los amigos, los amigos verdaderos son sólo un simple sueño...
Junio, 2015
Última edición: