nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Anduve y sobreviví entre las sombras azules
de un sueño que decidió ser aire.
Atrás quedó aquél latido prestado,
resbaló sobre una sorda
y silenciosa nada
como agua de lluvia.
Anduve sobre una tierra
que parecía plana
alumbrada por un crepúsculo distante.
Y aquí estoy;
bebiendo hasta la última gota
de este cielo descolgado, pero ileso,
un cielo que habita en mi frente
y amontona cantos de ruiseñor.
Qué hacer si la vida te busca
de extremo a extremo,
si te incita a completar tu memoria
a la espalda de un ayer incompleto,
qué hacer si a la esquina de tus sombras
se exhiben desnudos aquellos sueños
para volver a ser soñados...
NUNA.
de un sueño que decidió ser aire.
Atrás quedó aquél latido prestado,
resbaló sobre una sorda
y silenciosa nada
como agua de lluvia.
Anduve sobre una tierra
que parecía plana
alumbrada por un crepúsculo distante.
Y aquí estoy;
bebiendo hasta la última gota
de este cielo descolgado, pero ileso,
un cielo que habita en mi frente
y amontona cantos de ruiseñor.
Qué hacer si la vida te busca
de extremo a extremo,
si te incita a completar tu memoria
a la espalda de un ayer incompleto,
qué hacer si a la esquina de tus sombras
se exhiben desnudos aquellos sueños
para volver a ser soñados...
NUNA.