Aisa Braco
Poeta asiduo al portal
Siento bronca e impotencia,
desgarrándome el corazón.
La angustia tiñe mi alma,
mostrándome mi error.
¿Qué hago aquí?...
Tan lejos de lo que un día soñé.
Sintiendo pena y como duele.
Mis intenciones fueron buenas.
Pensé en todo y en todos, claro me olvide de mi.
Dejo mi corazón fuera de esta historia,
ya no quiero sentir, no quiero sufrir.
¿Qué hago aquí?...
Tan lejos de lo que un día soñé.
Cambiando risas por lagrimas
y sueños por soledad.
desgarrándome el corazón.
La angustia tiñe mi alma,
mostrándome mi error.
¿Qué hago aquí?...
Tan lejos de lo que un día soñé.
Sintiendo pena y como duele.
Mis intenciones fueron buenas.
Pensé en todo y en todos, claro me olvide de mi.
Dejo mi corazón fuera de esta historia,
ya no quiero sentir, no quiero sufrir.
¿Qué hago aquí?...
Tan lejos de lo que un día soñé.
Cambiando risas por lagrimas
y sueños por soledad.
«Calla, calla, princesa dice el hada madrina;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».
Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío (Metapa, hoy Ciudad Darío, Matagalpa, 18 de enero de 1867 - León, 6 de febrero de 1916), fue un poeta nicaragüense
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