Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
La sabiduría de la boca cerrada
se la desean los ojos abiertos,
mal puestos como piezas de lego
que no encajan en nada.
Deberíamos conciliar el sueño
con lo que siempre hemos soñado,
y abandonar el nido muerto
de los que cargan tinieblas en la mano.
Ser felices con lo mucho que tenemos
y olvidar lo que nos fue prestado,
las luces siempre se apagan cuando vemos
que la oscuridad no nos ha matado.
Se separaron las manos negras por el humo
de tantas nubes que han volado,
da lo mismo que hoy quiera ser lunes
al fin y al cabo, seguimos bien parados.
Toma el timón que vamos a zarpar
a algún lugar lejano,
donde se escuche el silencio de la libertad,
que hoy se graduén los milagros.
Se publican los buenos pensamientos
con una edición en limitado,
presentación mañana en el desierto
para que el pobre no se sienta solitario.
La sabiduría no está en saberlo todo
si no en dominar lo que pensamos,
vamos bajando este telón
de pie y aplausos, que la vida ha comenzado.
se la desean los ojos abiertos,
mal puestos como piezas de lego
que no encajan en nada.
Deberíamos conciliar el sueño
con lo que siempre hemos soñado,
y abandonar el nido muerto
de los que cargan tinieblas en la mano.
Ser felices con lo mucho que tenemos
y olvidar lo que nos fue prestado,
las luces siempre se apagan cuando vemos
que la oscuridad no nos ha matado.
Se separaron las manos negras por el humo
de tantas nubes que han volado,
da lo mismo que hoy quiera ser lunes
al fin y al cabo, seguimos bien parados.
Toma el timón que vamos a zarpar
a algún lugar lejano,
donde se escuche el silencio de la libertad,
que hoy se graduén los milagros.
Se publican los buenos pensamientos
con una edición en limitado,
presentación mañana en el desierto
para que el pobre no se sienta solitario.
La sabiduría no está en saberlo todo
si no en dominar lo que pensamos,
vamos bajando este telón
de pie y aplausos, que la vida ha comenzado.