manuelo
Poeta fiel al portal
No quiero estar en Madrid
ni en Bilbao, ni en Barcelona,
sino muy lejos de aquí
un lugar donde no encuentre
ni un político siquiera,
sólo halle buenas personas.
Y, ya moras o cristianas,
que no sean ni comunistas,
ni hayekianas, keynesianas,
socialistas, populistas,
liberales, estadistas,
ni verdes, ni ecologistas.
Si existiera un sitio así
podría yo empezar de cero
y construiría una casita
muy cerca del arroyuelo:
una pequeña chozita,
mi cama sería su suelo.
Haría versos sobre el viento
que agita los pastizales,
y de las nubes, la lluvia,
del sonido, del silencio,
de mis gatos, mis podencos,
y otros lindos animales;
y del frío que hizo en enero,
de cómo adornó el invierno
de amapolas los trigales;
de las noches de verano
en que dormí al raso abierto
con una manta tapado;
y escribiría a mis amigos,
ignorando lo ignorado,
como un loco presumiendo
de aquello versificado
magnificando lo bueno
y eliminando lo malo.
ni en Bilbao, ni en Barcelona,
sino muy lejos de aquí
un lugar donde no encuentre
ni un político siquiera,
sólo halle buenas personas.
Y, ya moras o cristianas,
que no sean ni comunistas,
ni hayekianas, keynesianas,
socialistas, populistas,
liberales, estadistas,
ni verdes, ni ecologistas.
Si existiera un sitio así
podría yo empezar de cero
y construiría una casita
muy cerca del arroyuelo:
una pequeña chozita,
mi cama sería su suelo.
Haría versos sobre el viento
que agita los pastizales,
y de las nubes, la lluvia,
del sonido, del silencio,
de mis gatos, mis podencos,
y otros lindos animales;
y del frío que hizo en enero,
de cómo adornó el invierno
de amapolas los trigales;
de las noches de verano
en que dormí al raso abierto
con una manta tapado;
y escribiría a mis amigos,
ignorando lo ignorado,
como un loco presumiendo
de aquello versificado
magnificando lo bueno
y eliminando lo malo.
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