salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Vivimos el amor
-yo en ti,
tú en mí-,
acariciado
platónicamente.
Vivimos el querer
de labios
-querer divino,
apasionado
romanticismo-.
Vivimos el momento
-un riente río,
rumor a nuestros pies
moja nuestro cariño-.
Nos damos las caricias
en los adentros
del nido.
Vivimos el gustoso gusto
sobre la verde
hierba de la pradera,
gustosamente.
Susurramos palabras
calientes
del ardor interior
que bulle
agitado en las venas
-te quiero,
me quieres-.
Cuánta dicha circunda
el abrazo abrazado
-se oye de la espadaña
el esquilón-,
siendo tan íntima
la unión,
que no queremos irnos,
que no queremos separar
nuestros cuerpos unidos.
("Qué lindo es el amor
contigo".)
-yo en ti,
tú en mí-,
acariciado
platónicamente.
Vivimos el querer
de labios
-querer divino,
apasionado
romanticismo-.
Vivimos el momento
-un riente río,
rumor a nuestros pies
moja nuestro cariño-.
Nos damos las caricias
en los adentros
del nido.
Vivimos el gustoso gusto
sobre la verde
hierba de la pradera,
gustosamente.
Susurramos palabras
calientes
del ardor interior
que bulle
agitado en las venas
-te quiero,
me quieres-.
Cuánta dicha circunda
el abrazo abrazado
-se oye de la espadaña
el esquilón-,
siendo tan íntima
la unión,
que no queremos irnos,
que no queremos separar
nuestros cuerpos unidos.
("Qué lindo es el amor
contigo".)
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