Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
Ayyy!! papa tengo bien abandonados tus versos cabronazo, mira nada más que sublime poema tenias escondido, tendré que agradecerle a quien hurgó en tu baul mohoso y polvoriento por sacar estos versos a la luz, donde deben estar, precioso poema chingao.Tanto lloré por ti que me he secado.
Se vaciaron mis ojos sin consuelo.
Se dispersó mi vida por el cielo,
al marcharse, aquel llanto, evaporado.
Sufrimiento caliente que no viste,
sufrimiento que el aire se bebía.
Hoy retorna a mi rostro, en agua fría,
cuando llora, por mí, la tarde triste.
Llora el arbol gimiendo sordamente
y, atacado de viento y desconsuelo,
va soltando sus lágrimas al suelo
derramadas en tragico torrente.
Y ese ojo de casa, temeroso
de romperse entre lágrimas prestadas,
ese hielo de arenas concentradas
es el cristal que llora silencioso.
Llora el mundo, la vida y el dolor.
Yo, cansado, sin vida, dolor, nada,
solo espero que alces tu mirada
y te mojen mis lágrimas, amor.
Manuel Sal Menéndez.
:: Tanto lloré por ti que me he secado.
Se vaciaron mis ojos sin consuelo.
Se dispersó mi vida por el cielo,
al marcharse, aquel llanto, evaporado.
Sufrimiento caliente que no viste,
sufrimiento que el aire se bebía.
Hoy retorna a mi rostro, en agua fría,
cuando llora, por mí, la tarde triste.
Llora el arbol gimiendo sordamente
y, atacado de viento y desconsuelo,
va soltando sus lágrimas al suelo
derramadas en tragico torrente.
Y ese ojo de casa, temeroso
de romperse entre lágrimas prestadas,
ese hielo de arenas concentradas
es el cristal que llora silencioso.
Llora el mundo, la vida y el dolor.
Yo, cansado, sin vida, dolor, nada,
solo espero que alces tu mirada
y te mojen mis lágrimas, amor.
Manuel Sal Menéndez.
Magnifico poema, muy triste y sensible. Un saludo
.Luciana Simón;708608 dijo:Otra joya más que tengo el gusto de leer, un hermoso poema , en el contenido me he visto reflejada, llorar por amor puede agotar tus lágrimas, pero es bueno sacar ese dolor.
Ayyy!! papa tengo bien abandonados tus versos cabronazo, mira nada más que sublime poema tenias escondido, tendré que agradecerle a quien hurgó en tu baul mohoso y polvoriento por sacar estos versos a la luz, donde deben estar, precioso poema chingao.
Un abrazo MAESTRO.
Alaric.
Me parece que existe un fuerte deseo de que la otra parte (la que amas) se de cuenta de tu gran dolor. Sobre todo por esta última parte:
Llora el mundo, la vida y el dolor.
Yo, cansado, sin vida, dolor, nada,
solo espero que alces tu mirada
y te mojen mis lágrimas, amor.
Espero que ella, al darse cuenta de tu dolor, pueda consolarte y entenderte a pesar de...
Fue un gusto venir a leerte. Besos amigo. ::::
Es un oema rico en la técnica.. como .. ammmm como para ponerlo de ejemplo en el taller ... felicidades or crear algo tan hermoso partiendo de la tristeza... estrellas y Un abrazo compañero .
Tanto lloré por ti que me he secado.
Se vaciaron mis ojos sin consuelo.
Se dispersó mi vida por el cielo,
al marcharse, aquel llanto, evaporado.
Sufrimiento caliente que no viste,
sufrimiento que el aire se bebía.
Hoy retorna a mi rostro, en agua fría,
cuando llora, por mí, la tarde triste.
Llora el arbol gimiendo sordamente
y, atacado de viento y desconsuelo,
va soltando sus lágrimas al suelo
derramadas en tragico torrente.
Y ese ojo de casa, temeroso
de romperse entre lágrimas prestadas,
ese hielo de arenas concentradas
es el cristal que llora silencioso.
Llora el mundo, la vida y el dolor.
Yo, cansado, sin vida, dolor, nada,
solo espero que alces tu mirada
y te mojen mis lágrimas, amor.
Manuel Sal Menéndez.
Tanto lloré por ti que me he secado.
Se vaciaron mis ojos sin consuelo.
Se dispersó mi vida por el cielo,
al marcharse, aquel llanto, evaporado.
Sufrimiento caliente que no viste,
sufrimiento que el aire se bebía.
Hoy retorna a mi rostro, en agua fría,
cuando llora, por mí, la tarde triste.
Llora el arbol gimiendo sordamente
y, atacado de viento y desconsuelo,
va soltando sus lágrimas al suelo
derramadas en tragico torrente.
Y ese ojo de casa, temeroso
de romperse entre lágrimas prestadas,
ese hielo de arenas concentradas
es el cristal que llora silencioso.
Llora el mundo, la vida y el dolor.
Yo, cansado, sin vida, dolor, nada,
solo espero que alces tu mirada
y te mojen mis lágrimas, amor.
Manuel Sal Menéndez.
Tanto lloré por ti que me he secado.
Se vaciaron mis ojos sin consuelo.
Se dispersó mi vida por el cielo,
al marcharse, aquel llanto, evaporado.
Sufrimiento caliente que no viste,
sufrimiento que el aire se bebía.
Hoy retorna a mi rostro, en agua fría,
cuando llora, por mí, la tarde triste.
Llora el arbol gimiendo sordamente
y, atacado de viento y desconsuelo,
va soltando sus lágrimas al suelo
derramadas en tragico torrente.
Y ese ojo de casa, temeroso
de romperse entre lágrimas prestadas,
ese hielo de arenas concentradas
es el cristal que llora silencioso.
Llora el mundo, la vida y el dolor.
Yo, cansado, sin vida, dolor, nada,
solo espero que alces tu mirada
y te mojen mis lágrimas, amor.
Manuel Sal Menéndez.
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.
✦ Hazte MecenasSin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español