laura solar salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Que no te asuste mi soledad, esta suele ser retraída.
en tanto tenga mi alma para anidar, no te contagiara,
tu virtud acusa que no han sido presentadas,
tranquila... por ahora en ti... no está interesada.
Qu no te asuste el vacío que sujetan mis manos.
otrora sostenían bouquet de esperanzas e ilusiones,
que, en el jardín de mi vida tiernamente sembré,
y en desérticos vergeles sus sientes germinaron.
Que la ausencia de mi mirada no te asuste,
ella tiene escondidas hermosas acuarelas,
que alguna vez sus retinas admiraron,
y que la soledad a la niña de mis ojos le quitó
No te asustes por la expulsión de mis palabras.
estas se perdieron junto a mis versos y besos que di,
en tiempos lejanos que marcaban mi felicidad,
y hoy, tiempo presente, lo administra la soledad.
Que no te asuste, lo abrupto de mi camino.
mis cautos y cansados pasos, temen transitar,
por oscuras sendas asfaltadas de incomunicación
sus recodos guardan el lastimero llanto de mi corazón.
Que mi dolor y tristeza no te estremezcan.
ausencias y destierros cubrieron mi sentido,
arrebatando de mi cielo el ocaso y el amanecer,
paisajes de abandono hay en mis días y en mi anochecer.
Que no te impresione mis ausentes carcajadas.
estas yacen amortajadas en tumbas de vientos,
solo una anónima rosa acompaña su obituario,
reposando en ánfora... de sufrimientos.
Que no te asuste mis vacíos, mi soledad.
en mi vida son bultos difíciles de cargar,
¡ven! toma mi mano y únete a mi andar,
tal vez en tu compañía... su peso logre alivianar.
''Que no te asuste''...
en tanto tenga mi alma para anidar, no te contagiara,
tu virtud acusa que no han sido presentadas,
tranquila... por ahora en ti... no está interesada.
Qu no te asuste el vacío que sujetan mis manos.
otrora sostenían bouquet de esperanzas e ilusiones,
que, en el jardín de mi vida tiernamente sembré,
y en desérticos vergeles sus sientes germinaron.
Que la ausencia de mi mirada no te asuste,
ella tiene escondidas hermosas acuarelas,
que alguna vez sus retinas admiraron,
y que la soledad a la niña de mis ojos le quitó
No te asustes por la expulsión de mis palabras.
estas se perdieron junto a mis versos y besos que di,
en tiempos lejanos que marcaban mi felicidad,
y hoy, tiempo presente, lo administra la soledad.
Que no te asuste, lo abrupto de mi camino.
mis cautos y cansados pasos, temen transitar,
por oscuras sendas asfaltadas de incomunicación
sus recodos guardan el lastimero llanto de mi corazón.
Que mi dolor y tristeza no te estremezcan.
ausencias y destierros cubrieron mi sentido,
arrebatando de mi cielo el ocaso y el amanecer,
paisajes de abandono hay en mis días y en mi anochecer.
Que no te impresione mis ausentes carcajadas.
estas yacen amortajadas en tumbas de vientos,
solo una anónima rosa acompaña su obituario,
reposando en ánfora... de sufrimientos.
Que no te asuste mis vacíos, mi soledad.
en mi vida son bultos difíciles de cargar,
¡ven! toma mi mano y únete a mi andar,
tal vez en tu compañía... su peso logre alivianar.
''Que no te asuste''...