Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
¿QUE SABES TÚ?
---------------------------------------------------------------------------------------
¿Qué sabes tú del ayer,
de esas gotas temblorosas,
por la brisa mortecina,
de un aquilón de atardecer,
minúsculo como sonrisa,
o una gota oleoginosa
los sudores de los pinos
en un día de los tantos
golpeaban ese adolecer,
ese ignoto acontecer,
ese arcano suceso
de tu pensamiento, Rosa?.
¿Qué sabes tú de las piedras,
que subyacen en la cumbre,
que corona blanca prez,
de artistas de septiembre
y que no conocen las hierbas
ni las vuela el cóndor fiel
y ni las asustas ni arredras;
y sustraer esas piedras,
ni aún puedes tú, Clavel ?.
¿Qué sabes tú de los vientos,
que mueven constelaciones,
de estrellas de las extremas.
(Y los oseznos contentos,
contemplan aquellas gemas;
y las miran hambrientos,
como de huevos, sus yemas,
los labios aún sedientos,
… mis labios, ¡oh mi Azucena¡)?.
¿Qué sabes tú del ayer?,
¿qué sabes tú de la sed?,
¿qué sabes tú del hambre?,
¿qué sabes tú del deshambre,
o lo que es satisfacer,
el corazón de un ángel,
o de un escuálido pez,
o de un mendigo en diciembre,
o de un perro pekinés,
o de cesante de abastos,
o de un licenciado juez,
o de un artista de circo,
o de un cantante inglés,
o de un canario en Corea,
o de un árabe ciprés?.
¿Qué sabes tú del querer?.
&&&&&&
---------------------------------------------------------------------------------------
¿Qué sabes tú del ayer,
de esas gotas temblorosas,
por la brisa mortecina,
de un aquilón de atardecer,
minúsculo como sonrisa,
o una gota oleoginosa
los sudores de los pinos
en un día de los tantos
golpeaban ese adolecer,
ese ignoto acontecer,
ese arcano suceso
de tu pensamiento, Rosa?.
¿Qué sabes tú de las piedras,
que subyacen en la cumbre,
que corona blanca prez,
de artistas de septiembre
y que no conocen las hierbas
ni las vuela el cóndor fiel
y ni las asustas ni arredras;
y sustraer esas piedras,
ni aún puedes tú, Clavel ?.
¿Qué sabes tú de los vientos,
que mueven constelaciones,
de estrellas de las extremas.
(Y los oseznos contentos,
contemplan aquellas gemas;
y las miran hambrientos,
como de huevos, sus yemas,
los labios aún sedientos,
… mis labios, ¡oh mi Azucena¡)?.
¿Qué sabes tú del ayer?,
¿qué sabes tú de la sed?,
¿qué sabes tú del hambre?,
¿qué sabes tú del deshambre,
o lo que es satisfacer,
el corazón de un ángel,
o de un escuálido pez,
o de un mendigo en diciembre,
o de un perro pekinés,
o de cesante de abastos,
o de un licenciado juez,
o de un artista de circo,
o de un cantante inglés,
o de un canario en Corea,
o de un árabe ciprés?.
¿Qué sabes tú del querer?.
&&&&&&
Última edición: